Grupos empresariales y organizaciones sociales panameñas llamaron a la calma ayer, tras el anuncio del presidente Ricardo Martinelli de que derogará una polémica ley de tierras que desató violentos disturbios, saqueos y tres muertes en varias partes del país en la última semana.
"Solicitamos a nuestro querido pueblo colonense, por favor, guardar la cordura de aquí en adelante y no permitir actos de vandalismo que puedan poner en peligro la integridad de nuestro pueblo", dijo Anacleto Ceballos, de la Cámara de Comercio de Colón, que apoyó las movilizaciones.
Desde hace una semana han ocurrido violentos enfrentamientos entre policías y manifestantes que exigen la derogación de una ley para la venta de los terrenos públicos de la Zona Libre de Colón (franca), que dejaron tres personas muertas.
La mayor violencia se registró en la provincia de Colón, en cuya ciudad cabecera está la zona franca, donde empresarios y sindicatos convocaron una huelga general desde el pasado lunes.
Martinelli, tras los disturbios, se comprometió a derogar la ley en las próximas horas, lo que no evitó saqueos en la capital, con el saldo de once heridos y más de 200 detenidos.
Con más de 3.000 empresas en operaciones y 30.000 trabajadores, la zona franca movió en 2011 mercaderías por más de 29.000 millones de dólares y aportó 1.700 millones de dólares a los 23.200 millones del Producto Bruto Interno.