Unos 5.000 policías intentaban ayer mantener bajo control al principal centro abastecedor de Perú, donde violentos enfrentamientos se produjeron el jueves en rechazo a medidas contra el comercio informal que dejaron dos muertos y más de 100 heridos.
Unos 5.000 policías intentaban ayer mantener bajo control al principal centro abastecedor de Perú, donde violentos enfrentamientos se produjeron el jueves en rechazo a medidas contra el comercio informal que dejaron dos muertos y más de 100 heridos.
El presidente Ollanta Humala, calificó de “salvajes” a los participantes en estos hechos. La violencia incluyó el saqueo a un gran centro comercial cercano al lugar.