Una mujer mendocina de 36 años fue víctima de violación mientras vacacionaba en una playa paradisíaca de Costa Rica. El ataque sexual tiene como único acusado un joven de 22 años, quien arriesga hasta 20 años de prisión y cuya condena se conocerá este jueves.
Según contó a Los Andes el abogado Sergio Salinas, el hecho tuvo lugar a metros del resort donde la víctima se alojaba. Era el 30 de agosto de 2018, justo el último día que la mujer iba a pasar en Sámara, en la provincia de Guanacaste. Por la noche, la mendocina salió del hotel para cenar en un restaurante y, de regreso al hospedaje, fue sorprendida en el camino por un hombre desconocido.
El agresor intentó ahorcarla, le sacó el celular para evitar que alertara a las autoridades, le exigió dinero y abusó sexualmente de ella. Como la turista no llevaba efectivo consigo, el delincuente la amenazó y la obligó a ir a a la habitación del hotel para buscar la plata. En estado de shock, la joven volvió al lugar con lo exigido y el violador escapó.
Desesperada, la mujer avisó a la dueña del hotel, quien la asistió y ayudó para realizar la denuncia. Pero la pesadilla estaba lejos de terminar. Es que la mendocina sufrió horas de angustia y tensión debido a que los trámites y procedimientos de atención a las víctimas no son estrictamente tan rigurosos como en la Argentina.
Según denunciaron desde la querella, no hubo medidas para evitar la revictimización ni se cuidaron las pruebas de ADN del abusador en la ropa. Ni siquiera le brindaron los antirretrovirales a la mujer.
A este panorama se suma cierta conveniencia de los sitios turísticos para evitar quedar estigmatizados a estos delitos. Es que aquel agosto de 2018 no fue cualquiera: el 5 de ese mes, la joven mexicana María Trinidad Mathus Tenorio (25) fue violada y asesinada por al menos dos sujetos que la abordaron en la playa.
Tras horas de reconocimiento e investigación, el presunto abusador de la mendocina fue detenido. Se llama Carlos Steven Pereira López, tiene 22 años y trabajaba como albañil. Hace 16 meses, está detenido e imputado por abuso sexual, robo y privación ilegítima de la libertad. El juicio comenzará este jueves y la mendocina será testigo de la audiencia a través de una videoconferencia desde la embajada de Costa Rica en Buenos Aires.
Según Salinas, el único acusado arriesga 20 años de prisión por los ultrajes. De ser hallado culpable por la Justicia costarricense, la pena se conocerá durante este jueves.