D'Adrien Anderson, un joven de 24 años, quiso hacer un video viral que consistía en ir a un supermercado, agarrar un helado, chuparlo y volverlo a colocar en la heladera del lugar. Pero gracias a las cámaras del lugar lo reconocieron y un juez lo sentenció a pasar un mes en la cárcel, pagar una multa y cumplir con horas de trabajo comunitario.
Anderson quiso hacer un video viral y como broma eligió una "hazaña" que había realizado una youtuber en julio de 2019, en la que agarró un helado, lo chupó y lo dejó en la heladera de una de las sucursales de Walmart en Estados Unidos. La joven se hizo viral, con más de 13 millones de reproducciones.
Sin embargo, al joven le salió todo mal. Las cámaras del supermercado lo captaron y desde la administración de Blue Bell Creameries, fabricante de los helados, pidieron a Walmart que retirara todo el lote de la mercadería por seguridad para los demás clientes. Por lo que la broma del joven le costó a la empresa 1500 dólares.
Para Walmart, aquello no fue una broma: "Si se manipulan los alimentos o un cliente quiere dar la impresión de que dejó un producto adulterado, nos moveremos rápidamente con la policía para identificar, detener y enjuiciar a aquellos que piensan que es una broma. No lo es", declaró la empresa ante la Justicia para enjuiciar al youtuber.
El caso de Anderson fue llevado a la Justicia por lo que un juez decidió ponerle una condena ejemplar para que no vuelva a tener la tentación de hacer otra broma. El youtuber tendrá que pasar 30 días en la cárcel, pagar una multa de 1.000 dólares, hacer 100 horas de trabajos comunitarios y, cuando salga de prisión, estará seis meses en libertad condicional.
Además, el joven también deberá pagar los 1.500 dólares en producto que tuvieron que eliminar de la vitrina.