20 de marzo de 2026 - 07:00

Valeria Lynch vuelve a Mendoza con un show que celebra medio siglo de canciones

Clásicos inoxidables, arreglos renovados y material reciente forman parte del show con el que una de las grandes voces del país se reencontrará con su público mendocino.

El sábado 21 de marzo, Valeria Lynch volverá a presentarse en el Arena Maipú Stadium con un espectáculo que funciona a la vez como celebración, balance y reafirmación de vigencia: un recorrido por más de medio siglo de carrera y, al mismo tiempo, el prólogo de una agenda internacional que promete mantenerla en movimiento durante todo 2026.

La cita mendocina llega después de un año particularmente intenso. En 2025, la artista agotó varias funciones en el Teatro Gran Rex, confirmando que su poder de convocatoria sigue intacto incluso en un mapa musical dominado por sonidos urbanos y consumos digitales fragmentados. Ese impulso no se detuvo: el show en Maipú forma parte del arranque de una gira que la llevará por escenarios de Argentina, Latinoamérica y Europa, consolidando una trayectoria que ya supera los cincuenta años y más de cuarenta premios internacionales.

Hablar de Valeria Lynch es hablar de una voz que marcó a varias generaciones. Desde fines de los años sesenta, su repertorio fue construyendo un cancionero popular donde conviven baladas dramáticas, pop de alto voltaje emocional y piezas que atravesaron la radio, la televisión y el teatro musical. Temas como “Me das cada día más”, “Como una loba” o “La extraña dama” no son solo hits: son pequeñas cápsulas de memoria colectiva, canciones que sobreviven porque están asociadas a historias personales, a épocas y a una forma de cantar en la que la intensidad no pide permiso. Su presencia escénica, siempre cercana al melodrama y al virtuosismo vocal, la convirtió en una de las grandes embajadoras de la música popular argentina en el exterior.

El espectáculo que llegará a Mendoza promete justamente ese equilibrio delicado entre nostalgia y actualidad. Por un lado, un repaso exhaustivo por los clásicos que el público espera y reclama; por otro, material reciente y arreglos renovados que buscan actualizar el sonido sin traicionar su esencia. La artista llegará acompañada por su banda y un cuerpo de coros que refuerza la dimensión teatral de sus conciertos, donde cada canción funciona como una escena autónoma cargada de dramatismo y energía.

Pero el reencuentro con Mendoza no es solo profesional. La provincia ocupa un lugar particular en su historia personal: durante años mantuvo aquí una escuela artística y desarrolló vínculos que exceden lo estrictamente musical. Esa relación afectiva convierte cada visita en algo más que un show. Es también un retorno a un territorio donde su figura se consolidó como referente para nuevas generaciones de intérpretes y donde su público, fiel y transversal, la sigue recibiendo como a una figura propia.

En un tiempo en que la industria musical parece girar a velocidad de algoritmo, la persistencia de artistas como Lynch plantea otra narrativa posible: la de la permanencia construida a base de repertorio, técnica y presencia escénica. Su regreso al Arena Maipú no solo propone una noche de grandes canciones, sino también un recordatorio de que ciertas voces sobreviven a las modas porque supieron convertirse en parte del paisaje emocional de un país. Durante la semana, Estilo habló con la cantante, quien anticipó algunas características del show que ofrecerá esta noche, y habló de su actualidad artística y de su vínculo con la provincia.

—¿Cómo va a ser el espectáculo de esta noche?

—Hay temas que no puedo dejar de hacer, los clásicos de siempre. Son las canciones que hicieron historia. Por supuesto que están aggiornadas, porque después de tanto tiempo de cantarlas les he dado una refrescada a los arreglos, sin dejar de lado la esencia de la balada, que es lo que me caracteriza. Y con canciones nuevas también, que son canciones que vengo grabando desde todo este año que pasó. Es el espectáculo con el que hice cinco Gran Rex. Voy con toda mi banda, con mis cuatro coros, que son ex alumnos de mis escuelas. Y feliz de poder volver a Mendoza que siempre me trata tan pero tan bien.

—Mendoza es una plaza que visitás con frecuencia. ¿Tiene algún significado especial para vos la provincia?

—Primero, tengo muchísimos amigos, pero también me une que tuve una escuela en Mendoza durante muchos años e iba muy seguido. Tienen el privilegio de tener un lugar hermosísimo y me encanta poder visitarlo. Siempre trato de quedarme cuando voy, ahora no voy a poder porque estoy a full, pero la idea siempre es quedarme y disfrutar de ese paisaje maravilloso que tienen. Y, además, el público, que me ha dicho que sí tantos años y que aún me sigue dando un lugar de privilegio en el espectáculo. Soy muy agradecida por todo lo que me da la gente y voy a retribuir con este espectáculo todo ese afecto que me dan siempre.

—Hace un rato hablabas de la balada, tu género preferido. ¿Cómo te llevas con las nuevas derivas y propuestas que hay en la música latina?

—Hay algunas que me resultan atractivas, porque creo que hay que dar paso a las nuevas generaciones. Me gusta la música de los jóvenes, que tienen una identidad. El trap me gusta. Y de los últimos que salieron me gusta Milo J, me gustan Catriel y Paquito Amoroso, me parece que tienen algo nuevo, una propuesta diferente. Me encanta que la juventud pueda seguir a esos artistas. El trabajo que hace Milo con el folclore es increíble. No me gusta el reggaeton, pero bueno, eso es una cuestión, creo, generacional. Me gusta la música urbana, las canciones que tienen un mensaje social.

—Hablas de mensaje social, ¿cómo estás llevando este momento de agresión hacia la cultura argentina, la desinversión en áreas como el teatro, el cine?

—Para mí la cultura tiene que estar siempre en el tapete. Creo que es una etapa de la cual tenemos que salir con fuerza, mediante más cultura y más cosas que tengan que ver con nuestra identidad. Tomo como referencia la época mía, la explosión de los 80s, que también era muy difícil, pero había más libertad. A mí me encanta que tengamos libertad para poder crear, para poder decir, para poder cantar y para poder contar. Poder expresarse, porque en definitiva es el pueblo el que se está expresando. Así que me encantaría que tuviéramos más libertad. De todos modos creo que son épocas que se van a superar.

—Hace un rato mencionaste las plataformas, ¿cómo te llevas con las nuevas tecnologías en la música?

—Me tengo que llevar bien porque si no me quedo. Es muy vertiginoso todo lo que pasa. En otras épocas yo tenía que estar de cuerpo presente para hacer la promoción de un tema, de una canción nueva, y lo que hice fue viajar muchísimo en una época que era bastante difícil también porque no teníamos la tecnología que tenemos ahora. Ahora vos ponés una canción en una plataforma e inmediatamente la conoce el mundo. En ese sentido hay un camino mucho más alivianado que antes. Pero también creo que es un arma de doble filo. Todo se mide por los seguidores que tengas, por las vistas y no estoy muy en eso. Sí manejo mis redes, contesto todo, me gustan los comentarios. Cuando veo algún comentario con mala onda, bloqueo y elimino.

—Al comienzo aludiste a la escuela que tenías en Mendoza y de esa parte de tu trayectoria que tiene que ver con la formación y el musical. ¿Cómo llevás hoy ese tema?

—Muy bien. Acabamos de abrir acá en Martínez, en Buenos Aires, otra escuela nueva. Me están llamando de San Antonio Oeste y de Río Negro para abrir otras escuelas. Tengo 14 escuelas. La verdad que lo de las escuelas es increíble porque siempre hay gente talentosa, hay chicos, sobre todo chicos jóvenes con ganas de estudiar, de prepararse y el mensaje que yo les doy siempre a esos niños es que no se apresuren, que crean en lo que hacen, que tengan confianza en sí mismos. Soy de la idea de que si uno tiene tal talento a la larga el talento el talento sale a la luz. Pero que, además, se preparen, que tengan la convicción y piensen que para ser un artista integral primero tengo que estudiar, primero tengo que prepararme. Nada es de un momento al otro. Las modas se terminan y yo creo en los artistas a largo plazo.

—¿Algún proyecto para este 2026?

—¡Uy, un montón! Uno que es casi una realidad es el Movistar Arena del 28 de junio. Un nuevo show, un nuevo espectáculo. Con Mendoza estoy cerrando el ciclo de este nuevo show que se llama “El Regreso” para empezar a dedicarme de lleno al Movistar Arena en Buenos Aires. Ya tengo el 70% de venta hecha y estoy muy contenta porque creo que va a ser un lleno toral con el espectáculo nuevo. Y seguir grabando. Tengo un tema que estoy grabando con mi pareja, Mariano Martínez, que está haciendo los los arreglos y la producción de los temas nuevos. Me voy a España, tengo un viaje programado a Barcelona, Málaga, Madrid, Valencia, en el mes de septiembre. Y después muchos shows, tengo muchos shows ya firmados y vendidos por todo el país, Pero ahora estoy feliz porque voy a Mendoza. ¿Sabés lo que me gusta a mí Mendoza? Y no es porque esté hablando con vos, sino que de verdad me pone muy feliz estar en Mendoza.

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