A pesar de que en un primer momento se había informado que Argentina y Brasil tendrían bolillas azules para diferenciarlas del resto y con los números 4 y 5, para evitar que una selección tuviera que enfrentar a los dos colosos de América en una doble jornada, finalmente el Consejo de la Conmebol dispuso que todo se defina por azar. Así se ubicó en un bombo a las diez selecciones participantes y Uruguay y Bolivia resultaron ser las de peor suerte.
