El ingenio y la creatividad suele ser las características que los más destacados chef tienen intrínsecamente a la hora de presentar un plato. Pero lo que sucedió en la edición española de "MasterChef" pasó de ser una idea diferente a la hora de cocinar a una total falta de respeto.
En la última emisión del reality gastronómico, una participante llamada Saray le presentó al jurado el cadáver de una perdiz sin desplumar y sin cocinar, simplemente adornado con unas hojas y rodajas de tomate cherry.
La mujer nombró a su creación como "Pájaro muerto en lo alto de un plato", pero su locura indignó a los miembros del jurado.
Jordi Cruz, uno de los destacados jueces del concurso, se mostró muy enojado con la participante por presentar ese plato. "Nos hemos equivocado terriblemente contigo…", le dijo.
"Te voy a ser franco… Que me faltes al respeto a mí, que lo has hecho, a tus compañeros, que también lo has hecho, al programa, a las miles de personas que se han quedado fuera… Lo que le has hecho a este producto no tiene justificación alguna. Ni se te ocurra abrir la boca. Nos hemos equivocado terriblemente contigo…", expresó el chef.
La alocada decisión le valió a Saray la eliminación inmediata del concurso. Sin embargo, una vez eliminada, reconoció que "volvería a hacerlo".
"Si te digo la verdad, sí. Lo volvería hacer. No tenía ninguna posibilidad de salvarme. Yo dije: pues ya está. ¿Que me quieren joder aquí a tope concursantes, jurado y todos?... Digo: ahora se va a cagar la perra. ¿Qué me queréis ver aquí quitando plumas como una perra? No, no, no. Yo no me voy a poner aquí a arrancar plumas para darte a ti la satisfacción. ¿Qué queréis? ¿Que haga el pajarraco puteada ante todos? Pues toma. Pajarraco vivo pa'' ti. Y eso es lo que hice porque estaba enfadada. Muy enfadada", reconoció en diálogo con algunos medios españoles.
Es que en la fase de eliminación, los concursantes tuvieron que cocinar un plato con los ingredientes que encontraron en una caja sorpresa.
Al abrirla, Saray se encontró con una perdiz entera que venía sin desplumar. Ante la dificultad del desafío se negó a cocinarla y la presentó tal cual la había encontrado, pese a que le recomendaron que no lo hiciera. Sólo la acompañó por una salsa como base, unas hojas verdes a los costados y tomates cherry por encima.