La Cumbre de las Américas escuchó ayer fuertes voces de rechazo a la acción de Estados Unidos por decretar a Venezuela una amenaza a la seguridad, pero al mismo tiempo expresiones de satisfacción por la decisión del gobierno estadounidense y de Cuba por restablecer sus relaciones diplomáticas tras medio siglo de enemistad.
El grupo de líderes coincidió en la necesidad de atacar la desigualdad, pero buena parte utilizó su turno en la sesión matutina para celebrar la primera participación de Cuba, y expresar al presidente estadounidense Barack Obama reacciones encontradas por las últimas decisiones de su política internacional respecto a Cuba y Venezuela.
Para la presidenta brasileña Dilma Rousseff, “estas medidas unilaterales son contraproducentes”.
A su turno, el líder cubano Raúl Castro también despotricó por el decreto de Obama, aunque al mismo tiempo expresó su disposición de continuar tratativas con Estados Unidos.
Como se anticipaba, el presidente venezolano Nicolás Maduro mencionó ante sus colegas el reclamo para que Obama elimine el decreto, aunque no entregó como se esperaba la lista con millones de firmas de personas de su país y del mundo opuestas a la medida estadounidense.
Mientras Maduro hablaba, un sonoro toque de cacerolas se escuchó en edificios aledaños al centro de convenciones donde se celebran las deliberaciones, en lo que fue una manifestación de protesta de emigrantes venezolanos opuestos al gobierno del líder socialista.
Muchos emigrantes venezolanos acaudalados se han establecido en Panamá en los últimos tiempos y se oponen al actual gobierno.
Diálogo cargado de futuro
El presidente mexicano Enrique Peña Nieto mencionó, por su parte, las implicaciones del paso dado por ambos países.
“Los líderes de ambas naciones le han recordado al mundo que la apertura al diálogo está cargado de futuro y posibilidades”, expuso. “También quiero aquí expresar el reconocimiento al proceso de paz que está viviendo Colombia”.
Según el presidente ecuatoriano Rafael Correa, la “alegría no puede ser completa. Queda el bloqueo estadounidense contra Cuba y la devolución de la base de Guantánamo”.