19 de agosto de 2014 - 15:07

Una argentina lidera la protesta de los “dreamers” que exigen su ciudadanía en EEUU

Son jóvenes latinoamericanos que llegaron de niños a Estados Unidos y sueñan con vivir libremente en ese país.

Medio centenar de jóvenes indocumentados se manifestaron hoy en Miami frente a las oficinas del senador republicano Marco Rubio para denunciar que cambió su postura frente al tema migratorio, luego de haber liderado una reforma que se estancó en el Congreso estadounidense.

Los manifestantes, pertenecientes al grupo de los llamados "dreamers", jóvenes latinoamericanos traídos ilegalmente a Estados Unidos de pequeños, protestaron frente a las puertas de la oficina de Rubio y lamentaron que ningún funcionario de la oficina del senador por Florida saliera a escuchar sus demandas.

"Queremos la misma oportunidad que tuvo Marco Rubio", de padres inmigrantes cubanos, dijo Sandra Bisso, indocumentada argentina que que llegó hace 14 años a Estados Unidos con sus dos hijos, actualmente participantes del programa de Acción Diferida (DACA) que les da derecho a trabajar.

La mujer, que arribó desde Buenos Aires con visa de turista y se quedó, trabaja de mesera de banquetes. Con una reforma, ya no rechazaría trabajos, asegura, algo que a veces debe hacer porque no puede presentar documentos que acrediten que está legalmente en el país y tiene permiso laboral.

"Mi vida cambiaría rotundamente", dijo Bisso, quien fue policía en Argentina y que vive con sus dos hijos de 21 y 22 años, ambos beneficiados por una medida ejecutiva del presidente Barack Obama que frena las deportaciones de algunos jóvenes que llegaron al país de niños y que consideran a Estados Unidos su casa.

La Cámara de Representantes aprobó a principios de mes una medida para detener el programa DACA, pero su éxito en el Senado, de mayoría demócrata, es casi nulo.

"El senador Rubio era uno de los pocos miembros del Partido Republicano que dijo: 'Sí, voy a apoyar a los dreamers'. Pero mira lo que pasó, no está aquí, nadie está presente para hablar con nosotros", dijo Sheridan Aguirre, indocumentado que llegó de México en 1995 cuando tenía un año de edad.

Los manifestantes portaban pancartas que instaban al cubanoestadounidense Rubio a definirse: "Tu partido o tu comunidad".

Rubio integró un grupo de ocho senadores del partido Republicano y del Demócrata que impulsaron un proyecto de ley de reforma migratoria, que abría una vía a la ciudadanía a más de 11 millones de indocumentados residentes en Estados Unidos, aprobado en el Senado pero que se estancó en la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos.

Pero los dreamers lo fustigan por haber recientemente realizado declaraciones críticas del DACA, implementado en 2012 por el gobierno de Barack Obama para proteger de las deportaciones a los jóvenes indocumentados.

Rubio y otros legisladores han asumido una postura más firme contra la inmigración ilegal a raíz de la llegada de decenas de miles de niños centroamericanos sin acompañantes en los últimos meses, lo que desató una crisis humanitaria.

"El senador Rubio ha permitido que su partido sea secuestrado por la extrema derecha", dijo Felipe Sousa-Rodriguez, directivo de la organización United We Dream en Miami.

"Es irresponsable que el senador Rubio invente excusas para reducir el programa DACA (...) lo que dejaría a personas como yo en riesgo de ser deportadas", dijo Sousa-Rodriguez.

Según cifras oficiales, unos 550.000 jóvenes se benefician de DACA, que les permite trabajar sin temor a ser deportados.

LAS MAS LEIDAS