Niños y cenas familiares en restaurantes casi nunca son una buena combinación, sobre todo para el resto de los comensales. Los pequeños enseguida se aburren y transforman el negocio en su sala de juegos.
Niños y cenas familiares en restaurantes casi nunca son una buena combinación, sobre todo para el resto de los comensales. Los pequeños enseguida se aburren y transforman el negocio en su sala de juegos.
Por su puesto que hay excepciones y un italiano dueño de una vinería decidió premiar a una familia por el excelente comportamiento de los menores.
Cuando la cuenta llegó a la mesa "ejemplar", el ticket tenía un ítem muy peculiar "sconto bimbi educati" (descuento por niños educados).
Antonio Ferrario, el dueño de vinoteca de Padua (al norte de Italia), decidió descontarles 13 euros a una mesa de 10 persona, entre los que habían seis chicos.
"Te aseguro que no sucede a menudo. Es una alegría verlos", escribió junto a la foto de la factura que publicó Ferrari en su cuenta de Instagram,
Los niños estuvieron dibujando y haciendo cálculos matemáticos en hojas de papel completamente en silencio (incluso sin usar aparatos electrónicos como tablets o móviles).
"Desde que empezamos a abrir los domingos para el almuerzo tenemos el problema de que los niños se portan verdaderamente mal y es muy difícil trabajar en estas condiciones", aseguró el gastronómico al diario italiano Corriere della Sera.
"Soy consciente de que ser padre es difícil. No siempre se puede decir que no y criar con prohibiciones, pero cuando estás rodeado de gente también se debe enseñar respeto", finalizó.