Ya se sabe: Estados Unidos, tiene (además de la industria de la guerra) la de los juicios. Y, en el mundo de las celebrities, el asunto se pone peor. Esta vez la que está en la mira de la justicia es Taylor Swift. La cantante fue demandada por el locutor de un programa de radio al que ella fue a hacer una entrevista. El hombre se llama David Muller y dice que, debido a una queja que interpuso Taylor Swift en la radioemisora en la que trabaja, a él lo echaron de su puesto. ¿Por qué se quejó la rubiecita Taylor?: porque Muller le tocó la cola cuando se estaba haciendo una selfie con él. Pero el locutor contó su versión en el diario Denver Post.
