24 de octubre de 2015 - 00:00

Un cultivo rentable y en franca expansión

Agustín Cruzat comentó que, a pesar de los aumentos que sigue teniendo el costo de los insumos, “el cultivo sigue siendo rentable”. Razonó que “el costo operativo promedio está entre 1.500 y 2.000 dólares por hectárea por año, y si a un monte adulto se le sacan 1.500 kilos de pepa  y si se considera un precio internacional -promediando los últimos años- de 8 dólares FOB el kilo, estamos hablando de 12.000 dólares por hectárea.

De manera que, aun considerando un costo máximo de U$S 2.000/ha, con poco más del 15% de la producción (unos 250 kilos) se estarían cubriendo los costos.

Pero no todos logran hoy esos 1.500 kilos/ha. Cruzat estima que los productores chicos deben estar obteniendo rendimientos de entre 500 y 600 kilos por hectárea, considerando una serie histórica.

Crece la demanda
Martín Zanetti destacó que "la almendra es un producto muy demandado. Se vende mucho para la industria panadera, para la repostería y las heladerías y la tracción del mercado es fuerte". Esto ha motivado "un proceso de cambio varietal en las explotaciones ya instaladas, y la llegada de nuevas inversiones de productores que provienen de otras actividades".

Por eso es que “las expectativas de plantación del almendro son muy buenas, porque al disponer de estas nuevas variedades de floración extratardía, lo que disminuye al máximo el riesgo de daño por heladas, se transforma en una alternativa productiva muy rentable y de relativamente corto plazo (al cuarto año está en plena producción), con plantas muy rústicas”.

El Ing. Cruzat cree, por su parte, que “la almendra y la nuez son los cultivos que se van a salvar en esta coyuntura del país, pero hay que aguantarlo, porque desde que se planta, recién al cuarto año se empieza a ver una buena producción y a salvar costos”.

Advirtió, no obstante, que “hay que ubicar la plantación en el lugar adecuado y, luego, hacer las cosas bien, cosa que  generalmente no se hace porque falta asesoramiento, o falta dinero para encarar una producción comercial, o se hacen asociaciones con otros cultivos, entonces es difícil planificar”. Apuntó, en ese sentido, que “los proyectos que arrancan más o menos, recién están viendo resultados al séptimo año”.

Hay que prevenir enfermedades fúngicas
El consultor Agustín Cruzat advirtió que, si bien quedó atrás el peligro de heladas, "a lo que hay que estar atentos ahora es a  las otras contingencias climáticas, como el granizo y las lluvias". Las precipitaciones, como es de prever, aportarán niveles de humedad que derivarán en enfermedades fúngicas si no se toman los recaudos correspondientes.

Reveló, en ese sentido, que “ya estamos haciendo aplicaciones preventivas”, para el control de enfermedades como la viruela, que ataca frutos y también hojas. “Puede llegar a desfoliar una planta. La planta va a rebrotar, pero esa energía ya no la usa para crecer, por lo que se pierde un año”, advirtió.

Fabián Gaurón, de General Alvear, puntualizó en ese sentido que “ya hicimos dos aplicaciones, porque acá está lloviendo mucho”.

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