El cultivo del damasco constituye una de las primeras producciones del calendario agrícola de Mendoza, junto al cerezo. Su condición de fruto primicia debería acompañar las ventajas de entrar temprano en la estación, sin embargo, existen numerosas causas que han hecho retraer su cultivo. La superficie cultivada en la provincia se redujo estimativamente un 35 a 40% en los últimos 10 años.
Una de las dificultades del fruto del damasco es su escasa conservación (no más de tres semanas), generando problemas en la comercialización. Por otra parte, la mayoría de nuestras variedades se concentran en noviembre y diciembre, no habiendo oferta el resto del año.
Por otro lado, estas variedades mayoritarias (royal y tilton), en general con destino a pulpa y jugos concentrados, han sido plantadas hace 20 a 40 años en su mayoría, en un marco de plantación de 200 a 300 plantas por hectárea, con lo cual la entrada en producción se retrasa marcadamente. Tampoco se emplean portainjertos que reduzcan vigor, generándose plantas muy grandes, de difícil manejo.
Finalmente, el bajo precio del damasco y los altos costos, situación común a la mayoría de las economías regionales, lo convierten en un cultivo muy poco tentador.
Actualmente, desde INTA se está trabajando en portainjertos alternativos que reduzcan el vigor de las plantas, lo cual facilitaría tareas como la poda y cosecha, e induciría a una producción más precoz.
Por otro lado, en un esfuerzo conjunto con el IDR se están introduciendo variedades que permitan extender el período de conservación y aumentar la oferta varietal hacia otros meses del año. Sin embargo, este último objetivo debe superar las barreras que imponen el uso de patentes (royalty) por parte de los creadores (mejoradores).
En síntesis, el cultivo del damasco puede ser atractivo si se modifican las actuales características productivas y se buscan variedades y portainjertos que incrementen la densidad y generen un rápido retorno de lo invertido.
Por otro lado, si las condiciones de altos costos (inflación), dificultades en competitividad para exportar (retenciones, sobrevaluación de la moneda en relación a países competidores) no se modifican, difícilmente se logre un escenario adecuado para generar inversión.