Con un Neymar entre algodones, los hombres de Tité necesitan un triunfo que los haga olvidar el trago amargo del domingo.
Último tren para Brasil y Costa Rica
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No era así como los brasileños imaginaban el estreno de la aplaudida Seleçao de Tite en el Mundial. Pero el decepcionante empate contra Suiza obliga a la “canarinha”, que reza para que a Neymar le respondan las fuerzas, a vencer a una Costa Rica que se juega la vida en San Petersburgo.
A las 9, todos los ojos volverán a estar en el jugador más caro de la historia tras su frustrante debut del domingo. Ante Suiza, se vio a un todavía limitado “Ney” que abusó de las jugadas individuales y acabó cojeando después de llevarse un récord de diez faltas de la defensa helvética.
Pero el susto aún sería mayor cuando, tras reaparecer de buen humor en el entrenamiento del martes, tuvo que marcharse antes de tiempo y de nuevo rengueando. El aire se cortó entonces en Sochi, con la lesión en el pie derecho que le tuvo tres meses parado todavía muy reciente.
Aunque menos dependiente que antes de su jugador estrella, la Seleçao sigue precisando de la mejor versión de su astro, a quien Tite volvió a defender de quienes criticaron sus arranques excesivamente solistas ante Suiza.
Es la hora de Neymar
El brasileño abandonó la sesión del pasado martes a los 15 minutos de empezar el entrenamiento, y todas las alarmas se activaron. No obstante, ayer el astro, dejo un mensaje muy positivo: “He entrenado muy bien, me siento muy a gusto y el pie está tranquilo”.
El delantero afirma que afronta el partido ante Costa Rica con buenas sensaciones físicas. Neymar también quiso comunicar a su afición el interés de su equipo por ganar este juego.
“La expectativa es grande para el segundo partido, esperamos hacerlo mucho mejor de lo que hicimos en el debut. Queremos ganar”.