6 de febrero de 2020 - 11:45

Tiene cáncer terminal y mató a su hijo de 13 años: "Mi esposa no va a poder criarlo sola"

Un hombre de 40 años tomó una terrible determinación al saber que no podrá seguir viviendo. Conmoción en Rusia.

Un hombre ruso de 40 años que padece un cáncer terminal decidió matar a su hijo de 13. Según indicó la policía, cuando fue detenido el hombre manifestó que su esposa "no podría haberlo criado sola".

Oleg Drachev (40) fue diagnosticado con un tumor cerebral. Tras saber que le quedaba poco tiempo de vida, tomó la determinación de matar a su hijo Ilya y a su esposa. Según indicaron, el hombre ingresó al dormitorio de su hijo de 13 años y lo asesinó mientras dormía.

 

Tras el filicidio, el hombre intentó apuñalar a su esposa, quien logró detenerlo y lo encerró en el baño hasta que llegó la policía.

Según informaron, Drachev es un ingeniero que sirvió en el ejército ruso y pasaba todo su tiempo libre con su hijo adolescente. "Ni siquiera puedes imaginar cuándo amaba a su hijo", manifestó la madre del asesino antes de asegurar que "tras recibir el diagnóstico se volvió loco".

TAL VEZ TAMBIÉN TE INTERESE
El emotivo homenaje de Quique Sacco a Débora Pérez Volpin a dos años de su muerte
 

El hombre fue finalmente hospitalizado en un hospital psiquiátrico en Moscú, informó el Daily Mail.

El Forensic Science International analizó los filicidios ocurridos en Estados Unidos en los últimos 40 años y el resultado indicó que los números de niños asesinados a manos de sus progenitores aumentaba cada año. Globalmente, el 2,5% de los crímenes registrados durante esos 40 años fueron filicidios.

En el 57,4% de los casos estudiados, el asesino fue un hombre frente al 42,6,% de mujeres. El 90% de los filicidios fue cometido por los padres biológicos y sólo el 10% de los crímenes fueron perpetrados por los padrastros o madrastras.

TAL VEZ TAMBIÉN TE INTERESE
Se accidentó Angie Balbiani y no pudo estar en “Intrusos”: qué le pasó a la panelista
 

"Las mujeres no suelen usar la violencia física y no quieren ver sangre, aunque hay excepciones. Son más insidiosas, matan más lentamente, planifican, tienen mucha paciencia y un alto porcentaje justifica sus asesinatos", señala el estudio.

LAS MAS LEIDAS