24 de octubre de 2012 - 22:54

Tregua en Siria abre esperanza de paz

El enviado Brahimi anunció un acuerdo entre el gobierno y los rebeldes para un alto el fuego durante 4 días, por la fiesta islámica Aid al Adha. Falta la confirmación.

El mediador de la ONU Lakhdar Brahimi anunció ayer en El Cairo un acuerdo de Damasco y los rebeldes para una tregua en Siria durante la fiesta del Aid al Adha, que comienza mañana viernes. El alto el fuego tendría lugar a partir de mañana coincidiendo con una de las celebraciones más importantes del Islam.

No obstante, las partes en conflicto matizaron el anuncio y el régimen del presidente Al Asad anunció no haber tomado todavía su "decisión final".

El gobierno sirio anunció que tomaría hoy su decisión definitiva sobre la tregua, y los rebeldes del Ejército Sirio Libre (ESL) afirmaron que sólo la seguirían si las tropas de Bashar al Asad daban el primer paso cesando las hostilidades.

Por su parte el grupo islamista Frente Al Nosra, que reivindicó numerosos atentados contra el régimen en Siria, rechazó en un comunicado la propuesta de Brahimi. "No hay tregua entre nosotros y este régimen que hace derramar la sangre de los musulmanes", afirma el Frente Al Nosra, que dice desconfiar de las intenciones del presidente sirio Bashar al Asad.

El Frente Al Nosra, un grupo yihadista desconocido antes de que estallara el conflicto en Siria, ha reivindicado la mayoría de los atentados recientes en el país.

Ayer, la violencia seguían sin pausa, y seis personas murieron y otras 20 resultaron heridas al estallar un coche bomba en un barrio del sur de Damasco, afirmó la televisión oficial siria, que acusa a "terroristas".

"La explosión terrorista de un coche bomba en el barrio de Daf al Shoq causó seis muertos y 20 heridos y provocó daños materiales", señaló la televisión, que precisó que el balance era provisional

La violencia en Siria ha causado más de 35.000 muertos desde el comienzo de la revuelta contra el régimen en marzo de 2011, y llevó a cientos de miles de sirios a refugiarse en países vecinos.

Si finalmente se acordara el alto el fuego, sería el primero en Siria desde hace 19 meses. "En caso de éxito de esta modesta iniciativa, podrá instalarse un alto el fuego más prolongado y lanzar un proceso político", declaró Brahimi tras una entrevista con el secretario general de la Liga árabe, Nabil al Arabi.

Por iniciativa de Kofi Annan, predecesor de Brahimi, y con el acuerdo de las dos partes beligerantes, el pasado 12 de abril se había proclamado una tregua que en pocas horas fue violada, aunque sirvió para que los combates disminuyeran en intensidad.

"La única razón por la cual el régimen podría aceptar este cese del fuego es para dar tiempo al ejército para que descanse y se reorganice", estimó

Según Rami Abdel Rahman, director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) una tregua es difícil porque en ambas partes hay grupos que no obedecen a nadie.

Ayer, la aviación reinició sus ataques contra la ciudad de Maaret al Numan donde insurgentes y soldados se enfrentan por el control de una importante base militar y una parte estratégica de la autopista entre Damasco y Alepo, dijo el OSDH.

Después de la amplia ofensiva lanzada el 18 de octubre contra la base militar de Wadi Deif, los insurgentes del ESL y del Frente islamista Al Nosra volvieron al ataque para apoderarse de las armas, las municiones y el combustible que esperan encontrar allí.

En la provincia de Idlib, cinco personas de una misma familia, entre ellas una mujer y un niño, murieron en un bombardeo aéreo, según el OSDH.

Mientras tanto, la comunidad internacional sigue dividida sobre la situación en Siria. Estados Unidos, entre otros países, acusó a Moscú de armar a su aliado el presidente Asad, mientras que el jefe del Estado Mayor ruso, el general Nikolai Makarov, afirmó que los rebeldes utilizaban lanzamisiles portátiles Stinger, de fabricación estadounidense. Makarov dijo que algunas de estas armas habrían sido suministradas por vuelos comerciales, pero no dio más detalles. Rusia ha sido el principal aliado del presidente sirio Bashar Assad.

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