17 de septiembre de 2013 - 00:35

Los trabajos son dirigidos desde una plataforma

Doce ingenieros dirigen desde una sofisticada plataforma flotante la inédita y arriesgada operación para enderezar el crucero de lujo “Costa Concordia”, encallado desde enero de 2012 frente a las costas italianas de Toscana.

Desde el pontón flotante, el jefe de la operación, el sudafricano Nick Sloane, coordina desde ayer las varias fases del enderezamiento de la enorme nave, de cerca 10 pisos de altura.

Se trata de la primera vez en la historia de la ingeniería naval que se intenta mover una nave de tal tamaño (290 metros de eslora) y tan cerca a la costa.

En la plataforma, llamada “Pollux”, los ingenieros, expertos en varias disciplinas, controlan una serie de datos a través de computadores conectados a cinco micrófonos y 8 pantallas que proyectan las imágenes de varias telecámaras y robots submarinos que transmiten en directo movimientos claves de la nave.

Los doce técnicos, de varias nacionalidades, residen desde hace más de un año en la isla, entre ellos un informático, encargado de elaborar los complejos cálculos de peso y equilibrio.

Dos cables llamados “los cordones umbilicales” unen la plataforma a la nave y permiten abrir o cerrar las válvulas de los cajones flotantes instalados a los lados de la gigantesca embarcación. El proyecto, que ha costado más de 600 millones de euros, patrocinado por la compañía propietaria del barco, contó con la participación de más de 500 técnicos, entre ellos un centenar de buceadores.

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