El presidente interino de Brasil, Michel Temer, aseguró el jueves que "es preciso recuperar la credibilidad de Brasil" en su primer discurso público tras asumir el cargo en reemplazo de la suspendida Dilma Rousseff.
El presidente interino de Brasil, Michel Temer, aseguró el jueves que "es preciso recuperar la credibilidad de Brasil" en su primer discurso público tras asumir el cargo en reemplazo de la suspendida Dilma Rousseff.
Rodeado de su gabinete enteramente masculino de 24 ministros, Temer dijo en el Palacio de Planalto, sede de la presidencia, que "es urgente pacificar la nación y unificar Brasil" con un "gobierno de salvación nacional".
La cuenta oficial de Twitter de Temer lo muestra firmando el documento que le lleva una delegación del Senado, que votó la suspensión horas antes.
Temer será presidente en funciones mientras el Senado juzga a Rousseff para determinar si su destitución debe ser definitiva. El juicio puede tomar hasta seis meses.
El presidente interino prometió luchar contra la corrupción, y en particular dice que apoyará la pesquisa sobre una enorme red de corrupción en la petrolera estatal Petrobras.
El propio Temer ha sido implicado por testigos en la investigación, aunque no ha sido acusado. Muchos brasileños temen que debilite una investigación que ha inculpado a decenas de empresarios y políticos del país.
Muchas personas culpan a la presidenta suspendida Dilma Rousseff de la red de corrupción. Aunque ella no ha sido indiciada, gran parte de los actos de corrupción que se señalan ocurrieron durante los 13 años que el Partido de los Trabajadores estuvo en el poder, incluidos los 6 años que ella fungió como presidenta.