Todos ellos se miran, se conocen muy bien: son como una gran familia tanguera. El bandoneón se crispa, todos los arcos se preparan para vibrar y las teclas del piano ensayan el primer temblor. Las notas se percuten y el pentagrama se desdibuja: el nuevo tango, sísmico, ya está acá, tiene su lugar en el teatro Independencia y viene por los caminos del vino.
“Nuevas direcciones del tango” es el espectáculo que lleva a las tablas de nuestra sala mayor, en el marco de la edición 2015 de Tango por los Caminos del Vino, a los jóvenes protagonistas del nuevo tango mendocino.
La Orquesta No Vino, Araca Tango Aires Urbanos, Barragán Maroglio Vega y La Orquesta Sísmica Mercalli se encargarán de encender los oídos del público, haciéndolo transitar por un camino que no todos conocen: el del tango siglo XXI, mixturado con fusiones y experimentaciones, con ritmos que dialogan entre sus orígenes y el presente, con canciones que hablan de lo actual (y lo local).
“Es la primera vez que tocamos los cuatro juntos y la expectativa es grande”, dice Elbi Olalla, la pianista de Altertango que, desde febrero, se sumó también a un nuevo proyecto, el de la Orquesta Sísmica Mercalli.
“La idea es armar entre todos un frente común”, dice. “El tango siglo XXI tiene muchos aspectos de batalla, como la lucha contra el anonimato. No tiene un público muy masivo y tampoco hay muchos espacios de difusión. En ese sentido, Altertango abrió un camino y, de esa parte a hoy, se ha ido formando un público paulatinamente”, explica la artista en relación a este subgénero.
“Siempre hay un público ocasional, que te escucha una vez por casualidad, y el que va a pagar una entrada y nos sigue. Los cuatro grupos que ahora tocamos trabajamos constantemente para tener audiencia propia”, dice.
Los protagonistas
La Orquesta No Vino tomó este nombre en 2012, cuando la chelista Laura Bengolea se sumó al dúo que ya formaban Lucía Miremont y Gamal Darián (voz y guitarra). Con sus arreglos y la desbordante presencia escénica (y voz) de Miremont, este trío supo ganarse su lugar en la escena tanguera local.
Araca Tango Aires Urbanos arrancó su actividad a fines de 2009, con un estilo que va a buscar el género a sus orígenes, rescatando ritmos rioplatenses como el candombe y la murga. Este ensamble logra originalidad en los arreglos, gracias a su diversidad de instrumentos. Por otro lado, los géneros que traen Barragán-Maroglio-Vega son tangos, valses, rancheras, milongas y fox-trots.
La protagonista más joven, finalmente, es la Orquesta Sísmica Mercalli. Este octeto nació como un grupo de estudio y difusión de este tango nuevo, volcándose en las composiciones de Julián Peralta, Mariano González Caló, Julio Coviello, Juan Serén y Victoria di Raimondo, entre otros representantes.
Esta orquesta (atípica) está formada por Laura Dana y Gonzalo Lesta (violines), Alejandro Fiore (viola), Noelia Pavez (cello), Gerardo Lucero (contrabajo), Pablo Conalbi (batería), Ezequiel Acosta (bandoneón) y Elbi Olalla (piano y dirección). Las voces que los acompañan usualmente son las de Luciana Scherbosky, Leo Neirotti y Federico Ortega .
“El nombre nació de una noche de divague”, dice Olalla. “Queríamos que sonara a orquesta típica, aunque no es estrictamente una, y que hiciera también referencia a lo mendocino. Un efecto colateral de ser mendocinos es ser sísmicos”, dice Olalla, y sabemos muy bien a qué se refiere.