3 de febrero de 2016 - 00:00

Sorpresas y lecciones camino a la Casa Blanca

Los electores de Iowa cumplieron su misión el lunes al reducir las primarias presidenciales de EEUU a un puñado de candidatos. 
El millonario Donald Trump marchaba en la punta de todos los sondeos realizados desde hace dos semanas en Iowa, pero terminó segundo en la votación con 24% de los votos contra 28% de Ted Cruz.

¿Qué pasó? Sus seguidores se movilizaron en menor cuantía que los del senador ultraconservador. “Aunque tenía el aire de ser invencible, la realidad fue que la mayoría de los republicanos no tuvo una impresión favorable sobre él”, afirma David Redlawsk, politólogo de la Universidad Rutgers. “En un sentido el enfoque mediático sobre él sobrepasó a la realidad y los votantes lo trajeron de vuelta a la realidad”, añade.

Pero la fuerte proporción de cristianos evangélicos en Iowa era desde el inicio un obstáculo para el magnate inmobiliario, apunta Cary Covington, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Iowa.

“En adelante, enfrenta un camino más favorable”, especialmente las primarias del 9 de febrero en New Hampshire, donde Trump encabeza los sondeos con 20 puntos de ventaja en promedio.

Más de 90% de los electores republicanos de lunes expresaron estar molestos o insatisfechos con el gobierno federal, según sondeos a la entrada de las oficinas de votación. Los dos candidatos al frente de la carrera republicana, Cruz y Trump, enviaron un mensaje de rechazo a las élites políticas y a la dirigencia actual de los dos partidos, y dio frutos.

Por su parte, la candidata demócrata logró una ajustada victoria en Iowa, aunque en la práctica se divide los delegados casi a partes iguales con Bernie Sanders. Pero lo importante fue haber evitado una reedición de 2008, cuando Barack Obama y John Edwards le robaron la noche en Iowa. La primaria de New Hampshire, el 9 de febrero, se anuncia negativa para ella: Sanders es senador del estado vecino y cuenta con una fuerte ventaja en los sondeos.

Pero la ex secretaria de Estado deberá esperar una lluvia de delegados en Nevada (20 de febrero), Carolina del Sur (27 de febrero) y sobre todo en la decena de estados que votarán el 1 de marzo, principalmente en el sur, donde el electorado negro puede superar la mitad de los votantes. Este “Súper Martes” de elecciones dotará cerca del 21% de los delegados para la investidura demócrata.

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