Un argentino de 41 años se negó a cumplir con la cuarentena obligatoria impuesta a viajeros por el Gobierno de Uruguay y los detuvieron por desacato. Sin embargo, su abogado aseguró que tenía un permiso especial.
Un argentino de 41 años se negó a cumplir con la cuarentena obligatoria impuesta a viajeros por el Gobierno de Uruguay y los detuvieron por desacato. Sin embargo, su abogado aseguró que tenía un permiso especial.
Todo comenzó el 6 de noviembre pasado en el edificio “Tauro y Libra” ubicado en la Parada 37 de Playa Mansa, en Punta del Este.
El hombre, que había llegado a Uruguay el día anterior, se habría negado a cumplir con la cuarentena. Por el hecho (“la presunta comisión de cuatro delitos de desacato y un delito de violencia privada”) intervino Fiscalía de 3° turno de Maldonado.
Sin embargo, Jorge Monastersky, doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales y abogado defensor del ciudadano argentino, explicó a Infobae que 48 horas antes de viajar el sujeto se practicó un hisopado que dio negativo.
Cuando arribó a Punta del Este firmó la declaración jurada e informó que se iba a quedar en ese lugar por siete días.
“¿Cómo iba a pensar que todo ese tiempo iba a tener que quedarse encerrado en el hotel si tenía pactada una cita para retirar documentación? Son muchos los ciudadanos argentinos que enfrentan un proceso penal por este tipo de malentendidos. No estoy criticando al país vecino, sino haciendo un llamado a la reflexión. La mejor prevención es comunicar a las personas cómo es el proceso de cuarentena y en qué consiste porque, en este momento, varía según el país”, dice Monastersky.
Según el relato del letrado, en febrero de este año el hombre tuvo un hijo con una mujer uruguaya y debido a la pandemia no pudo volver a ver al niño.
“Hace cuatro meses que estaba tramitando la residencia para poder ver al bebé. Viajó hace un mes y ahora regresó porque tenía un turno para retirar la cédula con la residencia uruguaya. Quería regularizar una situación y quedó demorado dos días en una comisaría”, explicó.
Sobre los cargos de agresión que enfrenta el hombre por agredir al personal de seguridad del edificio el abogado dijo: “Se trató de un intercambio debido a la indignación de no entender qué estaba sucediendo”.
Además, dijo que su cliente ha viajado a Punta del Este durante los últimos 20 años y hasta el momento no tiene ningún antecedente penal.
“Hizo los trámites previos en distintos organismos. De hecho, estuvo cuatro meses pidiendo permisos. No viajó para hacer turismo ni para ir a la playa: quería regularizar su situación en el país”, agregó Monastersky.
“No me gustaría que se usara este caso como una cuestión ejemplificadora para mostrar que el que no cumple tiene una sanción, porque esto se trató de un caso extraordinario. F.J.E (su cliente) no es un turista, sino una persona que viajó con un permiso especial”, cerró.