El paso internacional Cristo Redentor reabrió este viernes desde las 9 de la mañana para todo tipo de vehículos y vuelve a habilitar el tránsito desde y hacia Chile, luego del cierre registrado durante el jueves por las nevadas en Alta Montaña.
El cruce fronterizo seguirá con horario de invierno, de 9 a 21 horas, y estará habilitado para todo tipo de vehículos.
El paso internacional Cristo Redentor reabrió este viernes desde las 9 de la mañana para todo tipo de vehículos y vuelve a habilitar el tránsito desde y hacia Chile, luego del cierre registrado durante el jueves por las nevadas en Alta Montaña.
La reapertura alcanza a vehículos particulares, colectivos y transporte de carga. Sin embargo, el Sistema Integrado Cristo Redentor continuará funcionando con el horario de invierno, pese a que durante septiembre habitualmente comienza a regir el esquema de verano, con funcionamiento las 24 horas.
Las autoridades resolvieron mantener el horario restringido debido al estado de los caminos, el hielo, la baja visibilidad y las nevadas registradas en la cordillera en el último tiempo.
De esta manera, el cruce fronterizo permanecerá habilitado de 9 a 21 horas de Argentina, mientras que del lado chileno funcionará de 8 a 20 horas de Chile.
Además, se mantendrá el cierre de barrera en Uspallata a las 19 horas de Argentina, mientras que en Chile el punto de control de Guardia Vieja cerrará a las 18 horas. Pero hay un detalle importante a tener en cuenta este fin de semana.
A la hora de cruzar por el paso Cristo Redentor se debe recordar que el país vecino adelantará sus relojes entre el sábado y el domingo.
Por decreto, el cambio de hora se realizará durante la noche del sábado 5 de septiembre de 2026. Cuando los relojes marquen las 00, pasarán directamente a la 1 del domingo 6 de septiembre.
El cambio implica que Chile dejará el horario UTC-4, vigente durante el invierno, para pasar a UTC-3. Desde el 5 de abril pasado, Chile se encontraba una hora detrás de la Argentina debido al horario de invierno.
A partir del domingo, entonces, la diferencia horaria entre ambos países dejará de ser de una hora y volverá a coincidir el horario entre Mendoza y Chile.
El cambio también tendrá un efecto en las horas de luz: con el adelantamiento de los relojes, el sol se pondrá más tarde en comparación con los meses anteriores, por lo que los días tendrán mayor cantidad de luz durante la tarde.