Aunque suele asociarse con una enfermedad del pasado, la rabia continúa circulando en Argentina y representa un riesgo tanto para los animales como para las personas. La existencia de vacunas permite prevenirla, pero no significa que haya desaparecido.
Un caso reciente volvió a poner el tema en agenda. En julio de este año se registró un caso de rabia felina en Pilar, provincia de Buenos Aires, que estuvo relacionado con murciélagos, considerados el principal reservorio de la enfermedad en el país, según un informe al que accedió la agencia Noticias Argentinas.
“La rabia existe, sigue siendo una amenaza y no podemos pensar que porque tenemos menos casos dejó de existir”, explicó Rosario Ares, responsable del área de Rabia de la División Pets de Biogénesis Bagó.
A nivel mundial, alrededor del 95% de los casos de rabia humana se transmiten por perros, mientras que aproximadamente cuatro de cada diez víctimas son niños.
La enfermedad tiene una característica que hace fundamental la prevención: es mortal una vez que aparecen los síntomas, aunque puede evitarse mediante la vacunación y la atención médica oportuna.
“Vacunar, informarse y consultar a tiempo son las herramientas que tenemos para que siga siendo una enfermedad prevenible”, señaló Ares.
Rabia en Argentina: el riesgo sigue presente
En Argentina, los murciélagos son el principal reservorio de la rabia. El riesgo aparece cuando estos animales entran en contacto con perros, gatos u otras especies.
“Hay animales que pueden entrar en contacto con ellos y muchas veces el tutor ni siquiera sabe que ese contacto ocurrió”, explicó Ares.
La vacunación antirrábica de perros y gatos es obligatoria en todo el país y debe comenzar a partir de los tres meses de edad, con revacunación anual durante toda la vida del animal, de acuerdo con las indicaciones sanitarias.
Más allá de la obligación, la vacuna cumple un papel central para proteger a las mascotas y reducir el riesgo de transmisión de la enfermedad a las personas.
“Si consideramos a nuestros perros y gatos como parte de la familia, también tenemos que incorporar su salud como parte de ese cuidado”, sostuvo la especialista.
En ese sentido, Ares también se refirió a la creciente cercanía entre las personas y sus mascotas. “La humanización de los animales de compañía vino para quedarse. No tiene sentido cuestionarla, el desafío es entender que esa cercanía también implica responsabilidades en materia de salud”, afirmó.
Cómo prevenir la rabia en perros y gatos
Prevenir la enfermedad requiere principalmente mantener actualizada la vacunación y actuar rápidamente ante una posible exposición.
Las principales recomendaciones son:
- Vacunar a perros y gatos contra la rabia a partir de los 3 meses y mantener las dosis al día.
- Si una mascota tuvo contacto con un murciélago o con otro animal sospechoso, consultar inmediatamente con un veterinario.
- Ante una mordedura o arañazo de un animal potencialmente infectado, lavar la herida con abundante agua y jabón y acudir rápidamente a un centro de salud.
- No manipular directamente murciélagos u otros animales que presenten un comportamiento extraño y solicitar asistencia de las autoridades sanitarias o veterinarias.
La rabia puede ser mortal, pero la prevención permite evitar sus consecuencias. Mantener vacunadas a las mascotas y consultar rápidamente ante una posible exposición son las principales herramientas para reducir el riesgo.