Lo describió como un investigador incansable, pero también como un marido y padre amoroso, capaz de encontrar motivos de disfrute en las experiencias más sencillas de la vida cotidiana. Un hombre que compartía sus descubrimientos con entusiasmo y cuya curiosidad lo llevaba a investigar mucho más allá de aquello que finalmente publicaba.
María Virginia Oviedo recordó a su padre como un investigador incansable, un hombre de profunda sensibilidad y un periodista que nunca perdió su capacidad de asombro.
Walter Caballero/ Los Andes
María Virginia dedicó palabras de agradecimiento a quienes acompañaron su trayectoria, entre ellos colegas, discípulos y amigos. Recordó especialmente a Pupi Agüero, a quien mencionó como una compañera cultural de su padre, y a los afectos a quienes Oviedo habría querido dedicar la publicación: su esposa María Cristina Lacerna, sus hijos, sus nietos y su entrañable amigo Pepe Martín.
A continuación, Rubén Valle consideró que la publicación de Mendoza insólita constituye "un acto de justicia" con la trayectoria de Oviedo.
Durante su intervención, recordó la versatilidad de un hombre para quien el periodismo fue una parte fundamental de su vida, aunque no la única. Destacó, además, el valor que atribuía a los libros y a la preservación de la memoria.
Rubén Valle, secretario general de Redacción de Los Andes y autor del prólogo de Mendoza insólita, destacó el valor de la obra como un acto de justicia y reconocimiento al legado periodístico y cultural de Jorge Enrique Oviedo.
Walter Caballero/ Los Andes
Valle compartió con los presentes algunos pasajes del prólogo y subrayó que una de las tareas de un buen periodista consiste en ampliar la mirada sobre los acontecimientos. También invitó especialmente a las nuevas generaciones a acercarse a la obra y descubrir una manera de ejercer el oficio basada en la curiosidad, la investigación y la profundidad.
Desde Los Andes, expresó su satisfacción por una publicación que permite reencontrarse con el trabajo de quien dejó una profunda huella en la historia del diario.
Mendoza insólita: 80 historias para redescubrir la provincia
Publicado por EDIFYL, Mendoza insólita. Historias mínimas para lectores curiosos reúne 80 crónicas distribuidas en tres secciones: 36 relatos históricos, 27 de temática social y 17 curiosidades.
La obra propone un recorrido por acontecimientos, personajes, costumbres y episodios que forman parte de la identidad provincial, aunque muchas veces hayan quedado fuera de los grandes relatos históricos.
La tercera intervención estuvo a cargo de Marcela Naciff, responsable de la edición, quien explicó las particularidades del material seleccionado y destacó la diversidad de registros que conviven en sus páginas, desde artículos periodísticos hasta textos y documentos de otras épocas, incluidas referencias a Domingo Faustino Sarmiento.
A través de diferentes ejemplos, puso en valor la particular selección temática realizada por Oviedo y su capacidad para rescatar aspectos poco conocidos de la idiosincrasia mendocina.
Marcela Naciff, responsable de la edición, destacó la riqueza de las 80 crónicas que recuperan historias, personajes y curiosidades de Mendoza.
Walter Caballero/ Los Andes
Naciff agradeció la confianza de la familia y de la editorial, y expresó su satisfacción por haber participado de un proyecto que recupera una parte significativa de la memoria cultural de Mendoza.
El volumen continúa el recorrido iniciado en Las (otras) historias de Mendoza y reafirma el interés del autor por investigar relatos que permiten descubrir la provincia desde perspectivas diferentes.
Fernanda y la voz de su abuelo, presente diez años después
Uno de los momentos más conmovedores de la noche llegó con la intervención de Fernanda, nieta de Oviedo, quien eligió recordar a su abuelo desde una perspectiva profundamente personal.
"Voy a pedir disculpas porque voy a hablar más de mi abuelo que del libro", anticipó antes de compartir recuerdos sobre su relación con él, su manera de observar el mundo y el valor que otorgaba a los pequeños acontecimientos de la vida.
"Mi abuelo era valiente, lo sigue siendo", expresó al referirse a un hombre que se animaba a compartir una mirada propia a través de la escritura. También evocó su particular relación con el tiempo, su capacidad para transitar entre las historias del pasado y las inquietudes del presente, y esa curiosidad que lo acompañó durante toda su vida.
Fernanda, nieta de Jorge Enrique Oviedo, protagonizó uno de los momentos más emotivos de la presentación al recuperar una entrevista que le realizó a su abuelo en 2016, permitiendo que su voz volviera a escucharse diez años después.
Walter Caballero/ Los Andes
Fernanda recordó, además, su regreso a Mendoza para compartir tiempo con sus abuelos y algunas experiencias que hoy adquieren un significado diferente. Entre ellas, la lectura de El viejo, una obra escrita por Oviedo décadas atrás, cuyas palabras parecían dialogar con el presente mientras ella acompañaba a su abuelo durante una internación.
Cuando llegó el momento de preparar la presentación de Mendoza insólita, se preguntó qué sentido tendría participar sin su presencia. Hasta que encontró una respuesta: más que hablar sobre él, quería darle nuevamente la palabra.
Así recuperó una entrevista audiovisual que le había realizado el 6 de junio de 2016 y que permanecía guardada entre sus archivos digitales.
Diez años después, aquella conversación adquirió un significado inesperado. La voz de Oviedo volvió a escucharse ante familiares, colegas y lectores, ofreciendo un retrato íntimo del hombre que había dedicado buena parte de su vida a contar historias.
"No subestimen los detalles, porque hay muchas vidas entre los detalles", expresó Fernanda al finalizar su intervención, en una reflexión que sintetizó la sensibilidad y la particular mirada de su abuelo.
Las cuatro magias detrás de un libro que también es un legado
El cierre de la presentación estuvo a cargo de Mariana Guzzante, directora de EDIFYL, quien compartió el particular recorrido editorial de Mendoza insólita, atravesado por encuentros, decisiones y coincidencias que definió como cuatro pequeñas "magias".
La primera comenzó cuando Pilar García Santos, dueña de la librería García Santos, le habló de un nuevo libro de Jorge Oviedo y le transmitió la importancia de que fuera publicado por la editorial universitaria. Aquella propuesta se convirtió en un proyecto especialmente significativo para Guzzante, en su nueva etapa al frente de EDIFYL.
La segunda estuvo vinculada a la visita de Jorge Oviedo y su hija María Virginia a la Facultad de Filosofía y Letras, donde recorrieron el taller de imprenta que volvía a funcionar después de cuatro años de inactividad. La recuperación de ese espacio, que posteriormente sumó nuevo equipamiento, adquirió un valor simbólico: el libro podría materializarse desde una universidad pública.
La tercera magia tuvo una dimensión profundamente dolorosa. El fallecimiento de Oviedo, ocurrido el 17 de abril de 2026, cambió el significado del proyecto. Sin embargo, el manuscrito había sido entregado por el propio autor y estaba terminado. La decisión de María Virginia y de la familia fue continuar adelante con su publicación, respetando al máximo el trabajo realizado.
La presentación permitió conocer las historias detrás de Mendoza insólita, un proyecto editorial que Jorge Oviedo dejó terminado y que su familia decidió llevar adelante.
Walter Caballero/ Los Andes
Finalmente, la cuarta magia llegó con la creación de la portada, a cargo de Mariano Donoso, quien elaboró artesanalmente un collage de fotografías, imágenes y recuerdos que remiten a esa Mendoza construida a partir de pequeños fragmentos de historia.
Guzzante agradeció especialmente a la familia, al equipo editorial y a Los Andes por acompañar el proyecto, y reivindicó la importancia de seguir recuperando una Mendoza de múltiples facetas, como aquella que Oviedo supo observar con una mirada aguda, singular y valiente.
Así concluyó una presentación que trascendió lo estrictamente literario para convertirse en un homenaje a la vida y la obra de Jorge Enrique Oviedo.
Después de 42 años de trabajo en Los Andes y una extensa producción dedicada al periodismo, la historia y la cultura provincial, su legado continúa encontrando nuevas formas de llegar a los lectores.
Mendoza insólita es también una invitación a recuperar esa mirada curiosa y sensible que caracterizó a su autor. La misma que, como recordó su nieta Fernanda, permite descubrir que detrás de los detalles más pequeños pueden esconderse grandes historias.
Familiares, amigos, colegas y referentes del ámbito cultural y periodístico mendocino se dieron cita en el Espacio Cultural Julio Le Parc para acompañar la presentación de Mendoza insólita y rendir homenaje al legado de Jorge Enrique Oviedo. Una noche de reencuentros, recuerdos y emoción que quedó reflejada en esta galería de imágenes.
La emoción atravesó la presentación, especialmente durante los testimonios familiares que recuperaron la dimensión más íntima de Jorge Enrique Oviedo.
Walter Caballero/ Los Andes
La familia de Jorge Enrique Oviedo acompañó la presentación de su libro póstumo, en una noche de recuerdos, afectos y reconocimiento a su legado.
Walter Caballero/ Los Andes
Enrique Javier, Miguel Títiro, periodista de Los Andes, Pablo Dellazoppa, director de Contenidos del diario, y amigos acompañaron la presentación de Mendoza insólita, obra póstuma de Jorge Enrique Oviedo.
Walter Caballero/ Los Andes
Autoridades del equipo de Los Andes participaron del homenaje a quien dedicó más de cuatro décadas al diario y dejó una profunda huella en el periodismo mendocino.
Walter Caballero/ Los Andes
Marcela Naciff, Mariana Guzzante y Rubén Valle compartieron sus miradas sobre el proceso editorial, el valor cultural de la obra y el legado periodístico de Jorge Enrique Oviedo.
Walter Caballero/ Los Andes
Enrique Javier, Miguel Títiro y amigos acompañaron la presentación de Mendoza insólita, una obra que invita a redescubrir la historia provincial desde sus relatos menos conocidos.
Walter Caballero/ Los Andes
Los vinos y espumantes de Fecovita acompañaron el brindis que cerró una noche de recuerdos, reconocimiento y celebración de la obra de Jorge Enrique Oviedo.
Walter Caballero/ Los Andes