La primera Cena Anual de la Comunidad Filantrópica de la Universidad Maza, “La Educación de Gala”, colmó las expectativas de sus organizadores, tanto por la convocatoria alcanzada como por la extraordinaria respuesta de quienes participaron y realizaron sus aportes al Fondo de Becas para estudiantes con escasos recursos económicos.
Bajo el lema “Transformando vidas”, la gala reunió a autoridades, empresarios, representantes de instituciones, benefactores, integrantes de la comunidad universitaria y personas comprometidas con una causa común: acompañar a jóvenes con talento y vocación de estudio que necesitan apoyo económico para continuar y finalizar sus carreras universitarias.
“Fue una noche que superó todas las expectativas", expresó el rector de la Universidad Maza, Daniel Miranda.
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“Fue una noche que superó todas las expectativas por la cantidad de gente que se hizo presente, dando un rotundo ‘sí’ para ayudar a jóvenes para que no abandonen sus estudios universitarios; y no solo fue la convocatoria, sino la empatía, la solidaridad que mostraron al no moverse de sus lugares, participando con emoción y entusiasmo de la velada hasta el final”, expresó el rector de la Universidad Maza, Daniel Miranda.
Una noche pensada para emocionar y comprometer
Desde la recepción, el encuentro estuvo acompañado por una cuidada propuesta artística ideada por Iván Martínez. El destacado violinista mendocino Víctor Silione recibió a los invitados con su música, anticipando el clima especial que tendría la velada.
La apertura de la cena estuvo a cargo del Ballet Contemporáneo de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, dirigido por la profesora Flavia Marino, que ofreció una dinámica puesta en escena especialmente preparada para la ocasión que coronó con el tema “Gracias a la vida”.
La gala contó con la locución de los destacados periodistas Roxana Lopresti y Antonio Ginart y como conductor y animador a Robertito Funes Ugarte, quien viajó especialmente para acompañar esta primera edición de “La Educación de Gala”. Su participación fue uno de los grandes momentos de la noche: con su simpatía, sensibilidad, espontaneidad y profesionalismo cautivó al público, combinando humor y emoción y generando una permanente interacción con los presentes.
Robertito consiguió imprimirle a la noche un ritmo que alternó momentos de alegría con instancias de profunda emoción. Su conducción permitió poner en primer plano el verdadero sentido del encuentro: que detrás de cada aporte hay una oportunidad y detrás de cada beca, una historia de vida que puede transformarse.
Tres historias que conmovieron al público
Uno de los momentos más significativos de la gala fue el segmento de entrevistas protagonizado por Robertito junto a tres personas cuyas historias permitieron comprender, desde experiencias concretas, el impacto que puede tener una beca educativa.
Cristina Weber, actualmente docente de la Universidad Maza e investigadora del CONICET, compartió su propia experiencia. Fue becada por la Fundación Conciencia desde la secundaria hasta recibirse de bioquímica en la Universidad Nacional de Misiones y hoy desarrolla tareas de investigación sobre enfermedades degenerativas en el CONICET.
También compartieron sus historias de vida Fiamma Martínez, estudiante de Abogacía de la Sede Valle de Uco, y Gerónimo Ortiz, estudiante de Enología de la Sede Gran Mendoza, ambos becarios de la Universidad Maza.