Kegel, el ejercicio que mejora la actividad sexual masculina

Aunque el ejercicio es simple, el secreto es la constancia
Aunque el ejercicio es simple, el secreto es la constancia

Aunque mucho se habla de esta actividad para mujeres, los hombres también deben aprender a realizarla para mejorar la erección y prolongar el orgasmo

Los beneficios de los ejercicios Kegel son archiconocidos entre las mujeres. De hecho, es casi una tradición oral de madres a hijas explicar a partir de cuándo y por qué deben realizarse. Sin embargo no ocurre lo mismo entre hombres, quienes no solo no lo recomiendan sino que, en la mayoría de los casos, los desconocen por completo.

Los ejercicios de Kegel se indican, en general, para fortalecer la musculatura del suelo pélvico, que sostiene la vejiga y el intestino. Por ello, entre otras cosas pueden ayudar a prevenir o minimizar la incontinencia tanto urinaria como fecal.

Pero lo más importante para esta sección es que, además, tienen un impacto directo en la función eréctil, con los consecuentes beneficios a corto y largo plazo.

Concretamente, los ejercicios Kegel constituyen un elemento de las terapias contra la disfunción eréctil, ya que juegan un papel en la tensión de las erecciones. Pero también colaboran en mejorar otro tipo de disfunciones, como la eyaculación precoz.

Mediante esta ejercitación el hombre es capaz de mantener erecciones más fuertes durante más tiempo, lo que supone un control del momento del orgasmo. Incluso si el hombre no padece ninguno de estos dos problemas, tanto la fuerza de la erección como el control de la tensión sexual influyen en la calidad del orgasmo, por lo que realizar los ejercicios de Kegel puede mejorar la vida sexual.

Cómo identificar los músculos

La mejor manera de identificar los músculos que intervienen en el ejercicio es parar a mitad de la micción en el momento de orinar. Al hacer esto, sentirá la contracción de la musculatura situada en la zona del perineo, es decir entre los testículos y el ano.

Una forma milenaria -ya que es aconsejada por las culturas orientales para prolongar la vida- que también sirve para identificar el movimiento muscular, es retener la eyaculación de manera consciente. No muchos hombres lo practican, aunque sus beneficios (que no son solo vivir una larga vida) son conocidos por intensificar el orgasmo en la mujer y prolongar el placer en ellos.

Cómo hacer los ejercicios

Hay dos formas de realizar esta actividad de manera simple y sin necesidad de llegar al momento del sexo para hacerlos. El primero se practica sentado sobre una silla o en la cama con las piernas ligeramente abiertas y las manos en las rodillas; en esta postura, se contrae ese músculo con fuerza y se mantiene esa contracción unos segundos antes de relajarlo.

El segundo se realiza tumbado boca arriba, con las piernas abiertas y flexionadas y la planta del pie tocando el suelo, y consiste en contraer de nuevo este músculo mientras se eleva la pelvis y manteniendo esa tensión unos segundos.

Para que sean eficaces, estos ejercicios deben practicarse todos los días durante cinco minutos para empezar a notar el fortalecimiento a partir de la segunda semana. Una vez alcanzado el fortalecimiento buscado, se recomienda complejizarlos haciéndolos mientras permanece sentado, de pie o caminando.

Es importante mantener la concentración para obtener mejores resultados. Para ello, se deben tensar solo los músculos del suelo pélvico, evitando tensar o flexionar el abdomen, los muslos o los glúteos. De igual modo, hay que mantener una respiración constante, sin contenerla ni entrecortarla.

En qué casos son indispensables

Muchos factores pueden debilitar los músculos del piso pélvico, entre ellos, la extirpación quirúrgica de la próstata (prostatectomía radical) y afecciones como la diabetes y una vejiga hiperactiva. Por lo tanto, estos ejercicios son especialmente recomendados para hombres con incontinencia urinaria, aunque sean unas pequeñas gotas después de orinar.

Lo ideal es hacer los ejercicios Kegel como una rutina diaria, después de hacer pis (para eliminar las últimas gotas) o cada vez que deba hacer algún tipo de esfuerzo como estornudar, toser, reír y levantar objetos pesados.

En caso de tener problemas para realizarlos, no dudes en consultar con un médico que pueda aportar algún dato importante para aislar los músculos y ejercitarlos correctamente.

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

Temas Relacionados

COMPARTIR NOTA