Un matrimonio realizó un particular hallazgo dentro de un local de la ciudad de Misiones: encontró 30 ataúdes y dos urnas funerarias en un inmueble donde años atrás había funcionado una panadería. El descubrimiento se produjo en medio de un conflicto familiar por la propiedad del lugar, que actualmente se encuentra en sucesión.
La pareja había obtenido autorización judicial para ingresar al inmueble. Una vez dentro, encontró los féretros y posteriormente las dos urnas. Entre los ataúdes había uno que correspondía a un niño. Las urnas, además, contenían información sobre los fallecidos. En ellas figuraban sus nombres y las fechas de sus respectivos decesos.
Encontraron 30 ataúdes en un local de Posadas y la mujer que los guardaba negó que fuera una funeraria.
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Además del hallazgo de los elementos funerarios, los integrantes del matrimonio denunciaron la falta de máquinas utilizadas para elaborar pan y de un freezer que se encontraban en el local. La situación quedó vinculada al conflicto familiar por la propiedad del inmueble, que se encuentra actualmente bajo un proceso sucesorio.
Según se informó, una de las urnas se encontraba en una funeraria de la localidad de Candelaria, mientras que la otra estaba en una empresa del rubro ubicada en Oberá.
"Era un depósito nomás"
Tras la repercusión del caso, Julia Cordeiros, señalada como una de las partes del conflicto familiar, dio su versión al medio local Misiones Online y explicó por qué los féretros estaban allí. Cordeiros sostuvo que los ataúdes pertenecían a su sobrino, Mauricio Morel, quien los había adquirido después de comprar elementos de una funeraria que dejó de funcionar en la localidad de Garupá, de la misma provincia.
Ataúdes, elementos funerarios y un conflicto por una casa en Misiones.
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Según explicó, la parte delantera del lugar funcionaba únicamente como depósito y ella había permitido que su sobrino guardara allí los ataúdes. “Él se quedó con esos cajones y me pidió auxilio para guardar esos cajones ahí, pero como pueden ver, están nuevos, no son cajones usados, no son cajones que tuvieron un muerto adentro y se le sacó", afirmó.
Y agregó: "Tiene los comprobantes de que los compró y también el comprobante del préstamo que sacó en el banco, que inclusive todavía está pagando”, afirmó.
Cordeiros negó además que en el inmueble hubiera funcionado una funeraria o que allí se realizaran prácticas de cremación. “Ahí nunca funcionó una funeraria como dicen, era un depósito nomás. No hay que tener mucha sabiduría para saber que para quemar un cuerpo no es ponerlo en un horno y quemarlo, es algo muy especial y muy delicado”, sostuvo.
Ataúdes, elementos funerarios y un conflicto por una casa en Misiones.
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La mujer agregó que, por la ubicación del inmueble, un eventual movimiento de cuerpos o ataúdes habría sido advertido por los vecinos.
En relación con las urnas con cenizas mencionadas tras el hallazgo, Cordeiros volvió a negar que en el inmueble se hubieran cremado cuerpos. “No podés quemar un cuerpo en una parrilla o en un horno. Yo sé que es un delito, es algo muy delicado, no es un chiste lo que estamos pasando y es algo muy delicado lo que se está publicando”, sostuvo respecto a la repercusión del caso.