Héctor José Guardia, presidente del Grupo Harmony, advirtió en el Ciclo Pilares IA que la provincia redujo su participación económica en el país y sostuvo que la profesionalización, la internacionalización y la biotecnología aplicada son alternativas viables para revertir el retroceso productivo regional.
El grupo empresario registró una facturación de 80 millones de dólares durante el año pasado y mantiene una proyección de crecimiento de entre el 11% y el 12% para el período 2026 en su operación latinoamericana. Esta evolución contrasta con el desempeño de la actividad en el mercado argentino, donde la firma experimenta una expansión cercana al 1%. Asimismo, el directivo recordó que la provincia pasó de representar el 5% de la economía nacional en la década de los años 60 a concentrar un 3,4% en 2025.
El retroceso de la economía mendocina
El dirigente corporativo describió el panorama actual de la provincia con cifras que reflejan una pérdida de terreno en el contexto federal durante las últimas seis décadas. El diagnóstico de la situación local encendió las alarmas sobre la necesidad de buscar nuevos vectores de desarrollo productivo.
"Estoy preocupado porque Mendoza, en los años 60, tenía el 5% de la participación económica argentina, y en el 2025 tiene el 3,4%", afirmó Guardia. Al respecto, el empresario explicó que el territorio provincial está retrocediendo en su peso relativo, lo que obliga a las organizaciones a mirar más allá de las fronteras locales.
Expansión regional y profesionalización
La compañía, nacida en 1990 como distribuidora de la firma suiza de sabores Givaudan, debió transformar su estructura para evitar que el crecimiento se detuviera. El proceso implicó expandirse a 15 países de la región y abrir plantas productivas en Berazategui y en el estado de São Paulo, Brasil.
Guardia precisó que cuando una empresa se constituye el dueño funciona como un sol con el que todos se relacionan, pero al expandirse el fundador se convierte en el límite de la propia firma. "Ahí vino lo que llamamos profesionalización", indicó el directivo, quien agregó que contrataron a la Universidad de San Andrés y a la Fundação Dom Cabral para reestructurar la conducción.
El plan incluyó el traspaso de la gerencia general a su hijo y la diversificación de la producción, que hoy provee de insumos industriales secados en polvo a marcas como Tang y Arcor. El empresario reconoció que debió levantar campamento de las oficinas para que la línea gerencial consolidara su autoridad sin interferencias.
Alianza científica y desarrollo biotecnológico
El futuro de la corporación está ligado a la investigación aplicada. La firma creó un área de nuevos negocios destinada a incorporar representaciones de multinacionales lácteas y de proteínas, mientras avanza en acuerdos de transferencia tecnológica con el sector público.
"Nosotros entendíamos que teníamos que crecer con innovación", subrayó Guardia. El ejecutivo detalló la vinculación que establecieron con un equipo de científicos del CONICET en Bariloche, con quienes fundaron la empresa Biocho 41 para trabajar en la identificación genética de levaduras de montaña aplicadas a la optimización industrial.
A partir de este vínculo, el grupo generó un protector solar biotecnológico con aminoácidos que defienden de la radiación ultravioleta, presentado en una feria en Holanda. El empresario señaló que los protectores solares actuales utilizan componentes químicos derivados del petróleo, por lo que este hallazgo abre una alternativa biotecnológica sustentable. Para potenciar el rendimiento, la firma contrató a Mavío, una startup de Inteligencia Artificial destinada a elevar la productividad de los procesos de fermentación.
Cuellos de botella y regulaciones
A pesar de los avances, la inserción de productos biotecnológicos en el consumo masivo enfrenta restricciones severas en el mercado interno. Las normativas institucionales y los vacíos legales representan los principales obstáculos para la llegada de las innovaciones a las góndolas hogareñas.
"Lo que marca el límite a las innovaciones que uno puede intentar es, por un lado, la financiación, y por el otro, las políticas regulatorias", advirtió Guardia. El especialista ejemplificó la problemática con el caso del limpiador de vegetales, cuya comercialización doméstica permanece retenida debido a las competencias cruzadas entre el SENASA y la ANMAT.
Para sortear las trabas, el directivo indicó que trabajan junto a un instituto de Rosario coordinado por el ganador del Premio Konex de Brillante en Biotecnología 2023. La estrategia contempla elevar una propuesta al gobierno mediante la Cámara Argentina de Biotecnología. Guardia sostuvo que la muerte de la innovación que produce lo regulatorio en el país es tremenda y remarcó la urgencia de modificar el sistema. Para consolidar el ecosistema innovador de Mendoza, el ejecutivo consideró clave la reestructuración agrícola ante la escasez de agua, la sustitución de viñedos tradicionales por frutos secos y el financiamiento de aceleradoras locales como Embarca para articular las capacidades de la provincia.
Reestructuración productiva y minería
El escenario económico provincial exige decisiones de fondo que modifiquen la matriz productiva histórica. La crisis de las actividades tradicionales y la baja de proyectos emblemáticos abren la discusión sobre la incorporación de nuevos sectores energéticos y extractivos para revertir el retroceso.
"Mendoza va a tener que hacer minería, si no va a ser una provincia pobre", aseguró Guardia. El dirigente técnico señaló que los yacimientos de Vaca Muerta alcanzan el sur mendocino y planteó la necesidad de analizar el rendimiento petrolero ante el retroceso de la extracción convencional. El directivo recordó el impacto de Petroquímica Cuyo en la producción de envases plásticos y reconoció la caída institucional de IMPSA frente a sus niveles históricos.
Frente a este contexto, el empresario remarcó la importancia de generar una articulación regional y sustentó que Mendoza puede hacer sinergia también con San Juan para conformar un ecosistema innovador. El avance sanjuanino en materia de transición energética se presenta como un espejo donde la provincia puede mirar sus posibilidades de complementariedad. La estrategia final del grupo apunta al desarrollo de portafolios comerciales dinámicos que superen las dificultades de abastecimiento interno, mediante la incorporación de nuevos rubros alimentarios como el cacao y el café, proyectando ventas por un millón de dólares para este año en este último segmento.