La familia de Nicolás Roberto Merlano, un argentino de 42 años, lo busca de forma desesperada hace casi tres meses. El hombre desapareció durante un viaje por Europa y, desde el 30 de junio, no volvió a comunicarse con sus familiares ni amigos. Su teléfono permanece apagado y tampoco registra actividad en sus redes sociales.
Según la reconstrucción realizada por sus allegados, Nicolás había viajado a Europa en mayo. Primero estuvo en España, luego pasó por Francia y Bélgica y finalmente llegó a Italia, donde sufrió una serie de complicaciones que terminaron dificultando su regreso a la Argentina.
El último contacto con alguien de su entorno se produjo el 30 de junio, cuando respondió un mensaje que había recibido por Instagram de una amiga. Para ese momento, se encontraba en una situación de vulnerabilidad después de haber sufrido el robo de su mochila en una playa cercana a Roma, posiblemente en Ostia.
Dentro de la mochila llevaba dinero, sus ahorros para el viaje y documentación personal.
El hombre tenía un vuelo de regreso a la Argentina el 28 de agosto, pero no se subió.
"Nos avisó que le habían robado la mochila donde tenía la plata en una playa y que no tenía dinero, y que un francés le había ofrecido trabajo", contó su hermana Daniela a Noticias Argentinas.
El supuesto trabajo consistía, según le había explicado Nicolás a su familia, en limpiar los juegos de una plaza. La situación generó preocupación entre sus allegados: "Mi hermano estaba vulnerable porque hacía dos días que no ser alimentaba bien porque no tenía dinero y estaba durmiendo en un parque", detalló.
El último contacto
El 30 de junio, Nicolás volvió a comunicarse con una amiga. Según explicó su hermana "le dijo que ya había resuelto el tema del dinero con nosotros porque mi papá le iba a mandar cien dólares, lo último que tenía. Esa fue la última comunicación".
Desde entonces, no hubo nuevas comunicaciones, actividad en redes sociales ni movimientos conocidos de su teléfono celular. Nicolás tenía previsto regresar a la Argentina el 28 de agosto, fecha en la que también vencía su estadía en Europa, pero nunca abordó el vuelo.
"Mi hermano se fue en mayo a España, después a Francia, donde estuvo trabajando, Bélgica y finalmente Italia. Debía volver el 28 de agosto, cuando se le vencía la estadía, pero no regresó", explicó su hermana.
Ya pasaron 86 días desde su última comunicación y sus familiares aseguran que no tienen ninguna información certera sobre dónde podría encontrarse.
Su familia no se contacta con Nicolás desde hace 86 días.
Ante la falta de noticias, la familia comenzó a realizar diferentes trámites para intentar localizarlo. A comienzos de julio se comunicaron con Cancillería, desde donde les indicaron que era necesario realizar una denuncia ante la Justicia Federal argentina para solicitar la intervención de organismos internacionales.
Finalmente, Interpol emitió una alerta amarilla para pedir información sobre el paradero de Nicolás.
La descripción difundida incluye algunas características físicas que podrían ayudar a identificarlo. Entre ellas, un lunar en el mentón y varios tatuajes: un pequeño rombo en el cuello, un cactus en una de sus piernas, un reloj con la inscripción "Tic Tac Efímero" en uno de sus brazos y una caricatura del Indio Solari con lentes en una de sus piernas.
"Estamos desesperados, angustiados; nos dijeron que teníamos que hablar con un abogado internacionalista, pero yo soy docente y mis padres, jubilados. No podemos pagarlo, pero tenemos pensado abrir una caja de ahorro en pesos y dólares para que la gente pueda colaborar y pagarle a este abogado", dijo su hermana.
Nicolás es papá de un adolescente de 15 años y sus padres son jubilados que viven en la localidad bonaerense de Quilmes.