Un importante operativo de búsqueda se desarrolla en Santa Cruz para encontrar a dos hermanos de 10 y 12 años que desaparecieron tras ser arrastrados por la corriente del río Gallegos. El episodio ocurrió el domingo en el sector conocido como La Toma, en Palermo Aike, cerca de la capital provincial.
Los menores se encontraban jugando en el agua junto a otros dos adolescentes de 14 y 15 años cuando fueron sorprendidos por la fuerza de la corriente. Mientras los mayores lograron salir, los dos hermanos fueron arrastrados por el río y desde entonces se desconoce su paradero.
Según informó el medio local La Opinión, todo ocurrió en cuestión de segundos. Uno de los adolescentes que consiguió salir del agua relató lo sucedido. “El agua nos arrastró”, expresó el joven, quien posteriormente debió ser trasladado al Hospital Regional de Río Gallegos.
Los niños jugaban con sus hermanos cuando el agua del río los arrastró.
La situación fue alertada mediante un llamado al 911 y, tras la denuncia de los padres de los niños, las autoridades desplegaron un operativo para intentar localizarlos.
Buzos tácticos, drones y rastrillajes para encontrar a los hermanos
Las tareas de búsqueda comenzaron el domingo y se extendieron hasta entrada la noche. Durante la mañana del lunes, los equipos de rescate retomaron el operativo.
El despliegue reúne a integrantes de Bomberos, Policía Caminera, la División de Operaciones Rurales (DOR), Investigaciones, Protección Civil, Prefectura Naval Argentina, Gendarmería Nacional e Incendios Forestales, además de personal de distintos organismos provinciales.
Los rescatistas trabajan de manera simultánea en distintos sectores del río y sus alrededores. Mientras los buzos tácticos realizan tareas de búsqueda en el agua, otros equipos recorren las costas y las inmediaciones en cuatriciclos. También se incorporaron drones para inspeccionar sectores de difícil acceso y ampliar el área de rastrillaje.
La subsecretaria de Protección Civil y Abordaje Integral de Emergencias y Catástrofes, Sandra Gordillo, explicó que las tareas acuáticas debieron interrumpirse durante la noche por cuestiones de seguridad. “Existe un protocolo que amerita no trabajar de noche en agua”, señaló la funcionaria, quien indicó que esas labores se reanudaron con la luz del día.