Dos informes elaborados por centros de toxicología de hospitales públicos advirtieron sobre posibles riesgos para la salud asociados al uso de termos y recipientes térmicos Stanley falsificados, luego de detectar materiales y componentes que podrían representar un peligro sanitario.
Los estudios fueron realizados por la Unidad de Toxicología del Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez y el Centro Nacional de Intoxicaciones del Hospital Posadas, en el marco de distintas causas judiciales abiertas por falsificación de productos de la marca.
Según los documentos, los artículos analizados presentaron concentraciones de determinados elementos químicos y materiales que podrían incumplir las normas vigentes para utensilios destinados al contacto con alimentos y bebidas.
Qué detectaron los informes toxicológicos
El informe de la Unidad de Toxicología del Hospital Gutiérrez identificó como principal hallazgo una concentración de cobre superior al límite reglamentario.
A partir de ese resultado, el documento concluyó que los productos falsificados presentan potencialidad de riesgo sanitario, debido a la utilización de materiales no autorizados.
Por su parte, el Centro Nacional de Intoxicaciones del Hospital Posadas emitió un informe el 30 de septiembre de 2026 en el que señaló incumplimientos de los requisitos establecidos por el Código Alimentario Argentino en los utensilios analizados, por la presencia de manganeso y silicio.
El documento también describió los posibles efectos de la exposición al cobre y al manganeso, y advirtió sobre la mayor sensibilidad de bebés y niños frente a cantidades excesivas de estos elementos.
Los informes fueron incorporados a causas judiciales
Los documentos fueron elaborados a partir de medidas solicitadas por Grupo Mendizábal, importador oficial de Stanley en Argentina, y admitidas por el juzgado interviniente.
Los estudios se suman a un informe técnico de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y a un informe de ensayo del Instituto Nacional de Alimentos (INAL).
A partir de los resultados, la empresa informó que solicitará al juzgado que los documentos sean puestos oficialmente en conocimiento de la ANMAT-INAL, el Ministerio de Salud de la Nación, ARCA y el Ministerio de Seguridad Nacional.
También pedirá que la documentación sea difundida entre las autoridades sanitarias de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Claves para identificar un termo Stanley original
Etiqueta del INAL/ANMAT: Los productos auténticos cuentan con una etiqueta pegada que certifica que el acero utilizado es apto para el contacto con alimentos y que el producto es libre de BPA (BPA FREE). Las falsificaciones carecen de este aval sanitario.
Datos del importador: Debe figurar de forma clara la etiqueta con los datos del importador oficial autorizado en Argentina.
Estampilla de AFIP: Históricamente llevaban la clásica estampilla física de importación. No obstante, bajo regulaciones vigentes (Resolución General AFIP N° 5581/2024), los lotes y modelos más nuevos pueden o no incluir la estampilla física, ya que se han modificado los mecanismos de identificación aduanera.
Información en la base: En la base del termo, los datos de manufactura, patente, capacidad y las siglas de la marca (PMI) se encuentran impresos o pirograbados de forma nítida, uniforme y directamente sobre el metal, en lugar de un grabado láser rústico o borroso.
Calidad de construcción y peso: Los originales están fabricados con doble capa de acero inoxidable de grado alimentario de alta resistencia. Esto hace que el termo sea ligeramente más pesado que una imitación de materiales económicos o aleaciones deficientes.
El precio: Si el valor de venta está excesivamente por debajo del precio de referencia en la tienda oficial de Stanley Argentina, es un indicador casi definitivo de que se trata de un producto falsificado.