Frente a la legislación vigente, este escenario implica una falta de reconocimiento de derechos para quienes no se identifican con la construcción binaria tradicional, tal como lo evidencian diversos hechos recientes.
Violencias que conmocionan: ataques en patota y agresiones premeditadas
Un caso de alta repercusión pública ocurrió el fin de semana pasado en Buenos Aires, donde un grupo de mujeres trans fue violentamente agredido en los bosques de Palermo. El salvaje ataque, perpetrado por una patota estimada en más de 50 jóvenes, dejó a varias personas seriamente heridas. Los propios agresores grabaron el hecho y subieron los videos a sus redes sociales, lo que da cuenta no solo de la impunidad con la que actuaron, sino del afán de creer que con ello obtienen cierto reconocimiento público. Las estimaciones apuntan a que fue un hecho premeditado, dado que el grupo llegó coordinado y con elementos contundentes como palos y botellas. El Ministerio Público Fiscal porteño inició una causa judicial.
Los agresores las atacaron con palos, conos y piedras.
Captura de video
Otro ejemplo alarmante tuvo lugar en Córdoba. En el departamento de Colón, dos vecinos del rubro gastronómico, Juan y Nicolás, padecieron durante dos años el hostigamiento, las amenazas y la violencia homofóbica de un vecino. La situación escaló a un punto crítico cuando el agresor los atacó a golpes con un machete al momento en que llegaban en su vehículo, provocándoles diversas lesiones. El hecho también derivó en una causa judicial.
A este clima se suma la proliferación de discursos en contra de la comunidad y del reconocimiento de su identidad, promovidos por figuras públicas como el presidente Javier Milei o el escritor libertario Agustín Laje, quien además se negó a reconocer la identidad de Florencia de la V. En su discurso ante empresarios en el Foro Económico Mundial, Milei vinculó las "versiones más extremas" de la ideología de género con el abuso infantil: “Cuando digo abusos no es un eufemismo, porque en sus versiones más extremas, la ideología de género constituye lisa y llanamente abuso infantil. Son pedófilos, por lo tanto, quiero saber quién avala esos comportamientos”, sostuvo.
Frente a esta coyuntura, la presidenta de la Federación Argentina LGBT (FALGBT), María Rachid, encendió las alarmas por el incremento de los crímenes de odio en todo el país.
¿Qué pasa en Mendoza?: “Transitamos acompañados por temor”
En el plano local, Diego Pedernera, presidente de la Sociedad Civil OMIN, advierte que la violencia hacia la población travesti/trans va en aumento y que lo ocurrido en Palermo es una muestra de ello. “En el caso de Mendoza, vivimos una situación de odio en agosto del 2023 cuando fue escrachado el mural por el orgullo realizado en el estacionamiento del emblemático boliche Queen Disco. Allí decía: ‘ya va siendo hora de que vuelvan al placard’”, recordó.
Desde OMIN señalan que reciben constantes denuncias por discriminación, en particular en ámbitos de la salud y la educación. “Nuestra visibilidad, que es una herramienta política, molesta a cierto sector conservador de la población”, destacó Pedernera. Al ejemplificar lo que ocurre en las instituciones, mencionó que al realizar el examen psicofísico para ingresar a la universidad, el solo hecho de indicar que se es gay deriva en la sugerencia automática de un análisis de VIH, una práctica discriminatoria que consideraban superada. Asimismo, relató haber presenciado tratos discriminatorios de guardias de seguridad universitarios hacia estudiantes integrantes del colectivo.
“Ahora no tenemos al INADI para radicar denuncias y tratamos de transitar siempre acompañados/as por temor a un acto de violencia en la vía pública”, manifestó sobre el impacto cotidiano que obliga a modificar conductas. De hecho, detalló que es habitual que muchas personas eviten vestirse según su identidad sexual para prevenir agresiones. “Tenemos derechos civiles pero no hay políticas públicas que sensibilicen a la población sobre el respeto a las diferentes formas de amar y sentir. Las redes sociales son una caja de resonancia sobre el aumento de odio con comentarios agresivos e intimidantes”, apuntó.
El 7 de noviembre es la Marcha del Orgullo en Buenos Aires. En Mendoza, será el 5 de diciembre.
Y concluyó: “Necesitamos políticas públicas que vayan de la mano con la legislación vigente como la Ley de Identidad de Género cuando se refiere al trato digno para las identidades trans, sobre todo en la infancia y la adolescencia, donde los comentarios en las redes pueden tener un efecto muy negativo para la autoestima”.
Organizarse para agredir: una gran alerta
Por su parte, Fernanda Urquiza, directora de Género y Diversidad de Mendoza, remarcó que a nivel provincial las políticas públicas no se han vaciado ni mermado. No obstante, reconoció que los discursos de odio crecieron a nivel nacional “seguramente porque alguna autoridad, sea nacional o provincial, del conurbano o de la provincia de Buenos Aires, lo está manifestando”.
De todas formas, sostuvo: “Me tiene sin cuidado si las autoridades nacionales manifiestan o no los discursos de odio, porque la unión de la comunidad para con esto no va a haber ningún tipo de discurso que lo pueda debilitar. Todo lo contrario, lo hacemos mucho más unidos que nunca para poder garantizar estas políticas”, aseveró la funcionaria.
Sin embargo, enfatizó su preocupación por la escalada violenta: “Lo que sí me preocupa, me alerta y me prende la alarma roja es que la gente se organice para maltratar y golpear a las personas, para estos ataques violentos, eso sí es preocupante. Y por supuesto que eso va desde la casa, desde la crianza, desde la familia, más que desde la política en sí, entonces entiendo que también la justicia debe castigar tanto a estos niños como a los padres o quienes son los responsables”. Urquiza también reconoció el efecto de las narrativas dominantes: “La antidiversidad existió toda la vida, los discursos de odio existieron siempre; pero hay ocasiones y tiempos que habilitan a estas personas. En este caso, obviamente, se habilita a estos violentos, a los discursos y la agresión”.
En este marco, de cara a la Marcha del Orgullo en Buenos Aires el próximo 7 de noviembre, seguramente se enfatizarán estos reclamos. En Mendoza la marcha se realizará el 5 de noviembre y ya se presentó un proyecto de ley, con aval del Ejecutivo, para implementar la Semana del Orgullo en la provincia.
Datos y percepciones: la radiografía de la discriminación en Mendoza y el país
Una encuesta realizada en el Gran Mendoza por la consultora Demokratia (699 entrevistas a mayores de 16 años, del 16 al 20 de junio de este año) le puso números a la percepción social. El estudio plantea que la investigación “se da en una época de profundas transformaciones ideológicas y culturales en este sentido, lo cual queda de manifiesto por las diferentes posturas según la edad de los consultados”.
El relevamiento arroja datos contundentes: 8 de cada 10 mendocinos consideran que existe algún tipo de discriminación hacia personas gays, lesbianas o transgénero (el 73,71% afirmó que hay "algo", el 11,15% "mucha" y el 13,55% "poca").
Ante la consulta sobre la igualdad de derechos respecto a los heterosexuales, un 65,74% se mostró a favor, un 7,13% indiferente y un 17,13% manifestó su desacuerdo. La aprobación resulta ser más robusta en la franja de mediana edad (entre el 60% y el 73%).
A nivel nacional, el primer Relevamiento Nacional de Condiciones de Vida de la Diversidad Sexual y Genérica (realizado en 2024 por más de 50 investigadores argentinos) también aportó estadísticas sobre la cotidianeidad del colectivo:
- 36% sufrió el rechazo de su familia o personas de crianza.
- 33,5% atravesó insultos, burlas, amenazas o agresiones por parte de vecinos o desconocidos en la vía pública (afectando principalmente a feminidades y mujeres travesti/trans).
- una alta proporción fue despedida o descartada de empleos por su identidad de género.
- 18,1% sufrió discriminación por parte de profesionales de la salud en el último año.
- 12% padeció maltrato y mala atención en oficinas públicas; un porcentaje que asciende al 30% al observar específicamente al segmento travesti y trans.