A 77 años del terremoto en San Juan que cruzó las vidas de Perón y Evita, y que inauguró el Hospital Central en Mendoza

El terremoto del 15 de enero de 1944 fue la mayor tragedia sísmica que recuerda el pueblo argentino. / archivo
El terremoto del 15 de enero de 1944 fue la mayor tragedia sísmica que recuerda el pueblo argentino. / archivo

El 15 de enero se cumplieron 77 años del terremoto más fuerte que se haya registrado en la historia del país, y también tuvo epicentro en la vecina provincia. La catástrofe adelantó la inauguración del Hospital Central, movilizó la solidaridad de todo un país y permitió que Perón y Evita se conozcan.

Restaban 14 minutos para que el lunes 18 de enero llegara a su fin anoche cuando, durante 22 segundos, la rutina de todos los argentinos se alteró: con mayor fuerza en San Juan (principalmente) y en Mendoza, pero sintiéndose en distintas provincias del país, un intenso y prolongado sismo sorprendió a quienes se disponían a acostarse a dormir; y despertó a otros que ya habían logrado conciliar el sueño. Incluso, en San Juan hubo daños considerables en rutas, edificios y viviendas; con varias personas que sufrieron las consecuencias. Y hasta algunos heridos de consideración.

El  fuerte sismo con epicentro en San Juan anoche se sintió en todo el país.
El fuerte sismo con epicentro en San Juan anoche se sintió en todo el país.

Y aunque científicamente no existe ninguna vinculación entre uno y otro -ni tampoco hay forma de anticiparlos, más allá de las infaltables y peligrosas Fake News que abundan en las redes sociales-, el viernes último se cumplieron 77 años del terremoto más impactante y dañino de la historia de Argentina, el que -también- tuvo como epicentro a San Juan y que ocasionó destrucciones totales en 9 de cada 10 edificios de la vecina provincia; y del que nunca se supo con exactitud la cantidad de víctimas fatales (la cifra se estimó en 10.000 personas fallecidas).

Fue el sábado 15 de enero de 1944, a las 20:52, y con una duración de 25 segundos (muy similar a los 22 segundos del de la noche del lunes). Había transcurrido casi medio siglo desde el último terremoto de magnitud fuerte en la vecina provincia (27 de octubre de 1894) y que había arrasado con casi la totalidad de las casas de la “Vieja San Juan”, en la que predominaba el adobe y ni siquiera se hablaba de “construcciones sismorresistentes”. En la escala de Richter, el terremoto de 1944 fue de 7,4°; mientras que en la de Mercalli llegó a . El epicentro se determinó en la zona de La Laja, a 20 kilómetros al norte de la capital de la vecina provincia y los daños y pérdidas fueron considerables. Tanto que a raíz de esta catástrofe, se movilizó todo el país en solidaridad con San Juan; y el terremoto fue el desencadenante de dos hechos históricos. Por un lado, la presentación y el cruce de las vidas de Juan Domingo Perón (por entonces Secretario de Trabajo de la Nación) y de Eva María Duarte, una incipiente actriz teatral. Pero, además, el terremoto del ‘44 en San Juan adelantó la inauguración del Hospital Central de Mendoza, establecimiento al que llegaron miles de damnificados, y una verdadera acción solidaria y desinteresada que derivó en un eterno agradecimiento del pueblo sanjuanino al mendocino.

Estiman cerca de 10 mil muertos, de una cifra aún mayor de heridos (datos aun inciertos).
Estiman cerca de 10 mil muertos, de una cifra aún mayor de heridos (datos aun inciertos).

El terremoto

En cuestión de poco menos de medio minuto, San Juan quedó bajo los escombros y oculta en una densa y desesperante nube de polvo; en la que los gritos y la vorágine fueron moneda corriente en las calles capitalinas; y también la forma de orientarse en las tinieblas. Según recuerda Infobae en una nota publicada el día del aniversario número 77 del terremoto (el viernes último), la figura del radioaficionado José Laureano Rocha se convertiría en fundamental, ya que -por medio de sus esfuerzos- logró que su equipo funcionara; y fue el protagonista excluyente a la hora de informar sobre la tragedia, comunicar y pedir ayuda. Esto le valió, posteriormente, la condecoración con la Medalla de Oro de la Presidencia de la Nación.

Las horas y días posteriores fueron realmente desesperantes: quienes pudieron, abandonaron la capital sanjuanina para refugiarse en sus fincas de las afueras de la urbanización, otros directamente abandonaron la provincia; mientras que el martes 18 de enero de 1944 se declaró Día de Duelo Nacional. De a poco, el Ejecutivo nacional (gobierno de facto) fue enviando ayuda material y humanitaria (con el Ejército y médicos a la cabeza) a una ciudad que, literalmente, había quedado en ruinas.

La gente se quedó sin casas y durmió en el Parque y en las plazas.
La gente se quedó sin casas y durmió en el Parque y en las plazas.

Los muertos por el trágico terremoto -incontables incluso al día de hoy- eran acumulados en fosas e incinerados para evitar que la descomposición de los cadáveres se convirtiera en una amenaza (otra) para la salud de los desahuciados sobrevivientes. Mientras que el caos imperaba en la ciudad, con robos, saqueos -todo valía para defender las pertenencias personales-; y algunos presos que se escaparon de la penitenciaría (o lo que había quedado de ella en pie).

Mendoza adelantó a inauguración del Central

La solidaridad desde todo el país no se hizo esperar para con el pueblo sanjuanino. Mientras que el Gobierno militar al mando de la Nación comenzaba a articular la ayuda desde Buenos Aires, Mendoza fue una de las primeras provincias desde donde llegó la ayuda.

Médicos y vecinos que recorrieron los casi 170 kilómetros que separan las ciudades de Mendoza y San Juan fueron los primeros en llegar para asistir de forma desinteresada. En una época en que el ferrocarril estaba en su mayor apogeo, dos trenes fueron despachados con dirección a nuestra provincia, con heridos y sobrevivientes. Y el Hospital Central, al que aún le restaban algunos detalles para poder ser inaugurado en plenitud, tuvo su improvisada presentación en sociedad con la internación y asistencia de los damnificados sanjuaninos.

El entonces flamante centro asistencial ubicado en la manzana compuesta entre calles Alem, Salta, Garibaldi y Montecaseros estaba “casi listo”, aunque restaba que se equipe con mobiliario y servicios específicos. Pero ya contaba con un equipo de profesionales y las prestaciones más básicas, por lo que la coyuntura y la desesperante situación de la vecina provincia derivó en su inauguración de emergencia. Ello fue clave para que miles de sanjuaninos pudieran salvar su vida con la derivación e internación en el hospital.

El Hospital Central fue inaugurado de emergencia en los días posteriores al terremoto de San Juan de 1944.
El Hospital Central fue inaugurado de emergencia en los días posteriores al terremoto de San Juan de 1944.

Mil camas aportó el hospital más importante de la provincia -y uno de los de referencia en toda la región, incluso al día de hoy-, y se aceleró la conexión de la luz y el gas para que esté a punto ante la emergencia y la urgencia. El pueblo mendocino también fue clave durante los días posteriores al 15 de enero de 1944; ya sea con sus donaciones de toneladas de alimentos y ropas, y también adoptando a niños sanjuaninos que habían quedado huérfanos luego de la tragedia.

”En testimonio de público y perenne agradecimiento al pueblo de Mendoza y especialmente a los profesionales de la salud que, de manera solidaria, diligente y eficaz hicieron posible la atención y recuperación, en este y otros centros de salud, de los 1.906 heridos sanjuaninos víctimas del trágico terremoto del 15 de enero de 1944″, se puede leer en una placa que fue inaugurada el 28 de marzo de 2006 en el hospital mendocino; en un acto del que participó el entonces gobernador sanjuanino, José Luis Gioja.

“Teníamos una deuda histórica con Mendoza y era necesario rescatar la memoria por el gesto solidario que recibimos de esta provincia”, manifestó el mandatario hace casi 15 años.

Perón y Evita, unidos por la tragedia

Aunque en 1944 el presidente todavía era Pedro Pablo Ramírez, la figura del entonces Secretario de Trabajo, Juan Domingo Perón tomó un protagonismo fundamental luego de la catástrofe (su figura iba in crescendo ya). Ramírez, de visita en la castigada ciudad, prometió que la ciudad sería reconstruida; y el criterio de quienes llegaron desde Buenos Aires -a más de 1.000 kilómetros del epicentro- chocó, y con fuerza, con los damnificados que habían sobrevivido e intentaban sacar adelante a San Juan.

Portada del diario La Razón el día después del terremoto en San Juan en 1944.
Portada del diario La Razón el día después del terremoto en San Juan en 1944.

Y en estos cruces y enfrentamientos fue cuando la figura de Perón cobró más protagonismo aún (su figura venía en alza, su popularidad también crecía y comenzaba a erigirse como un emblema popular). Porque el entonces Secretario de Trabajo dispuso que se creara una oficina especial para recaudar dinero que se vaya a destinar a los sobrevivientes y a las familias de los fallecidos. El anuncio inicial de Perón fue que se destinarían los primeros 200.000 pesos que provendrían de los sueldos de los funcionarios militares del Gobierno de facto que estaba a la cabeza del país por aquel entonces. A ello se sumó ropa, medicamentos y provisiones de todo tipo.

Juan Domingo Perón conoció a Eva María Duarte en la gala solidaria del 22 de enero de 1944, con la finalidad de ayudar a los damnificados del terremoto en San Juan.
Juan Domingo Perón conoció a Eva María Duarte en la gala solidaria del 22 de enero de 1944, con la finalidad de ayudar a los damnificados del terremoto en San Juan.

También convocados por Perón, personalidades artísticas y culturales mancomunaron sus esfuerzos y voluntades para ayudar a San Juan. Entre ellos estaban Libertad Lamarque, Niní Marshal, Pepe Arias y una Eva María Duarte cuya carrera estaba en pleno ascenso. En ese contexto fue que se convocó el 22 de enero de 1944 -una semana después del terremoto- un festival artístico solidario en el Luna Park, y en ese escenario y en esta atmósfera fue que el coronel Aníbal Francisco Imbert presentó a Perón a la actriz, Eva Duarte. Y, durante toda la velada solidaria, se sentaron en butacas contiguas.

Este fue el primer capítulo de la historia de amor de Perón y Evita. Y también el de la reconstrucción de San Juan, que luego del terremoto fue prácticamente fundada desde cero. “Algunos estudiosos como Mark Healey aseguran que, para mediados de 1945, los fondos de la colecta no se habían repartido. Esto lo aprovechó la oposición en la campaña electoral de 1946 cuando cantaba ‘¿Dónde están, dónde están, los dineros de San Juan?’. Llegarían a la provincia en forma de subsidios, compensaciones y como créditos para vivienda después de 1946″, rememora el periodista Adriá Pignatelli en su nota de Infobae de hace unos días. Ya en 1946, Perón ocupada el cargo de presidente de la Nación.

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