6 de septiembre de 2013 - 23:08

Siria: Obama y Putin, irreconciliables

Finalmente, aunque no estaba previsto, los mandatarios de EEUU y Rusia se reunieron en la cumbre del G20. El primero insiste con "castigar" al gobierno sirio por presunto uso de armas químicas. El ruso, aliado de Siria, lo considera peligroso y contraprod

Las posturas irreconciliables sobre Siria entre el presidente estadounidense, Barack Obama, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, quedaron de manifiesto en la cumbre del G20 y se reflejaron en la falta de consenso de estos países, que no lograron ponerse de acuerdo sobre una solución al conflicto.

Once países (Australia, Canadá, Francia, Italia, Japón, Corea del Sur, Arabia Saudita, España, Turquía, Gran Bretaña y Estados Unidos) pidieron en San Petersburgo una respuesta internacional "contundente" al régimen sirio, sin especificar el tipo de acción, y condenaron el uso de armas químicas.

Putin y Obama terminaron por reunirse ayer, pese a que no estaba previsto, y aunque el encuentro fue "cordial" y "constructivo", según admitieron, no hubo acercamiento en sus respectivas posturas. "Cada uno mantuvo su posición", dijo Putin luego del encuentro con Obama. El presidente estadounidense "discrepa de mis argumentos y yo de los suyos, pero nos oímos y tratamos de analizarlos".

"No esperaba que nos pusiéramos de acuerdo", reconoció por su parte Obama, que acusa al régimen de Damasco de cruzar una "línea roja" con el uso de armas químicas contra la población civil el pasado 21 de agosto.

Principal aliado del régimen de Damasco, Putin quiere una solución política negociada a la guerra civil de Siria, que ya dura más de dos años y medio y causó más de 100.000 muertos según la ONU.

A pesar de que Obama ha pedido luz verde al Congreso para llevar a cabo esta acción, Washington empezó a preparar el terreno para un eventual ataque evacuando al personal no esencial de su embajada en Líbano y pidiendo a los estadounidenses que eviten viajar al sur de Turquía (ver aparte).

Al ser interrogado sobre esta eventualidad, el presidente ruso aseguró que ayudaría a Siria. "Ya lo hacemos ahora, enviamos programas informáticos militares, cooperamos en la esfera económica y espero que cooperaremos en la esfera humanitaria", añadió.

En Vilna, los ministros europeos de Defensa consideraron ayer que hay "muchas señales" de que el régimen de Assad usó armas químicas contra la población, declaró Juozas Olekas, el ministro lituano de Defensa, cuyo país ejerce la presidencia semestral de la Unión Europea. Londres también tiene pruebas del uso de armas químicas, según el primer ministro británico, David Cameron.

Obama también se reunió durante este G20 con su homólogo chino, Xi Jinping, que al igual que Putin se opone de plano a una intervención militar. El mandatario estadounidense se encuentra en una posición cada vez más comprometida por el riesgo de que sus planes de intervención militar en Siria sean rechazados por el Congreso y lo dejen aislado en la comunidad internacional.

El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, advirtió en San Petersburgo que una "apresurada acción militar" va a contribuir a aumentar la violencia entre religiones en Siria.

Siria ha sido el tema central de la cumbre de mandatarios de las economías desarrolladas y emergentes más importantes.

LAS MAS LEIDAS