La escasa superficie ha tonificado la demanda. Productores esperan precios sostenidos esta temporada. Posibles acuerdos comerciales con Chile.
Sigue en retroceso la producción de damasco
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Un volumen de producción sensiblemente menor al de la temporada pasada, y la expectativa de una mejora en las condiciones para exportar, podrían confluir como determinantes de precios atractivos para el productor que haya logrado damascos de muy buena calidad, para consumo en fresco y otros -con menos exigencias- para industria.
En efecto, mientras avanza la cosecha al norte del río Mendoza y a comienzos de esta semana se aprestaban a iniciarla en el sur provincial, hay quienes se esperanzan en obtener valores relativamente atractivos, por un lado, porque ya se han registrado buenos precios en fruta de transporte y, por otro, presumen que este año las industrias del secado y del concentrado renovarían su interés por la escasa oferta de la temporada.
En la actualidad, son contadas las propiedades con montes cultivados, por lo que la mayoría de los ejemplares incluidos en los relevamientos oficiales están plantados en trincheras, a la orilla de acequias e hijuelas, y prácticamente no reciben ningún tipo de cuidado. No obstante, el damasco tiene un lugar en el escenario frutícola, ya que se trata de la primera fruta que sale al mercado, exceptuando la cereza, que es un negocio distinto y tiene su propia lógica, y va marcando la tendencia del resto de la temporada.
Una cosecha disminuida Lo cierto es que, como parte de su Pronóstico de Cosecha Frutícola 2015, el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) de Mendoza estimó una producción de damascos de 8.282 toneladas totales, lo que corresponde a una cosecha incompleta. La significativa merma frente a las 20.536 toneladas que habían estimado los técnicos del organismo para la temporada anterior, se debió al daño que provocaron las heladas registradas en los oasis Este y Sur, en el momento de floración.
“Las heladas en el momento de floración -consigna el informe de IDR- afectaron la producción de la presente campaña, ya que con temperaturas de -2,2ºC en el momento de flor abierta, se ve seriamente afectada la integridad de las flores y por ende la polinización y el cuaje”.
El coordinador técnico del IDR, Alfredo Baroni, indicó que “fue un año atípico, con muy poca producción, básicamente por efecto de heladas. Si bien no se ha superado la crisis hídrica, hubo mucha más agua producto de las lluvias y los damascos que están ubicados en trinchera, a un costado de la acequia, han tenido más agua que otras temporadas”.
Agrego: “Eso, sumado a que no ha sido un año muy granicero, ayudó a que las pérdidas no sean mayores, en un cultivo que es secundario para los productores”.
Desde Santa Rosa, en tanto, Oscar Crespo aseguró que "este año no tenemos un solo damasco en la zona porque fue afectado por las heladas". Crespo, que es miembro del Consejo de Administración de la Cooperativa Vitivinifrutícola La Dormida, subrayó que "no debe haber ni el 1% de una producción normal, así es que va a ser imposible empezar a trabajar con damasco en el secadero de la entidad, porque hay que manejar grandes volúmenes para que los exportadores se interesen. Este año, pensamos secar un poco de ciruela D'Agen y algo de durazno, que es lo que ha quedado".
Por eso Baroni puntualizó que es un año aceptable, para el productor que tiene algo de damasco. Pero aclaró que “en el caso del damasco para fresco, no para pulpa, porque la pulpa de damasco no es el negocio principal de las fábricas pulperas, sino más bien un complemento del durazno, que es lo más importante”.
Eugenio Gil, con explotación agrícola en Bowen, General Alvear, tenía previsto iniciar la cosecha de damascos esta semana, con expectativas de mejora respecto del ciclo pasado. Prevé que “puede ser un buen año, porque tengo una cosecha regular y, aparentemente, los precios van a ser más o menos buenos”. Coincidió en que la producción de este año puede ser “más o menos equivalente al 40% de la temporada anterior”.
En su explotación, donde produce frutas y hortalizas, Gil cultiva 6 hectáreas de damascos. Recordó que “pusimos damascos hace como 15 o 20 años porque, según las estadísticas, era una especie que no se plantaba y por muerte natural se iban diezmando los montes, y suponíamos que llegaría un momento en que habría demanda de esa fruta. Pero no se ha dado.
Gil cree que el consumo de fruta va a venir a través de los jugos, por lo que posa sus expectativas en un incremento del consumo interno de jugos o una sustancial mejora en las condiciones para exportarlos. Dadas esas condiciones, podría tonificarse el precio.
El productor opinó que “si ahora tiene precio es porque no hay. Este año los compradores van a tener que pagar entre 4 y 5 pesos el kilo de damasco para consumo en fresco, en planta”.
En cuanto a la fruta destinada a elaboración de pulpa, dijo que “las industrias han salido a ofrecer 2,50 pesos el kilo, pero en la primera semana de compras van a salir a competir, y lo van a llevar a por lo menos 3 pesos, y los secaderos tienen siempre un precio intermedio entre el de fresco y el de pulpa”, estimó Gil.
Desde el IDR, Alfredo Baroni confirmó que “el damasco para consumo en fresco está caro, si uno va al mercado lo encuentra más caro incluso que los primeros duraznos”. De hecho, en el relevamiento que realiza quincenalmente, el organismo detectó precios promedio de $ 5, pagados a productores del Noreste provincial, por kilo de damasco destinado a consumo en fresco.
Interés de secaderos Respecto al comportamiento de la demanda, Gil señaló que "no sé por qué circunstancia, pero los que hacen fruta seca han salido a comprar; generalmente no compran o especulan mucho. Ahora han salido a la plaza con mucho interés, buscando damasco para secar, y cuando entran a moverse los secaderos, aun los más chicos, es porque hay algún exportador que prepara algún negocio".
El productor de Bowen cree, asimismo, que habrá interés de las jugueras “por el poco damasco que hay, y en cuanto al mercado en fresco se está trabajando más o menos bien, y si se viabilizan las dos opciones de industria y absorben fruta, el mercado de transporte va a tener mejores precios”.
De todos modos, admitió que “nunca fue bueno el mercado del damasco, no sé qué pueda cambiar ahora si se puede exportar algo seco y en pulpa. Eso dependerá de si el nuevo Gobierno se acuerda de que los productores primarios existimos, y que vea la forma de hacer competitiva esta cadena de producción de manera que la industria pueda exportar a un precio más competitivo, no sé si modificando el tipo de cambio o bajando la inflación interna”. Gil consideró que “esto tienen que hacerlo con todas las producciones”.
Demanda confirmada A todo esto, desde el sector de los secaderos se admite que hay interés externo en esta fruta desecada, aunque esas señales del mercado tienen ya un antecedente en la temporada anterior. Sobre este punto, Antonio Iriarte, socio gerente de Los Compartos, con secadero de frutas en General Alvear, confirmó que "gente que comercializa con Chile, me ha pedido que haga todo el damasco que pueda".
Detalló que esa fruta va descarozada, seca, en bolsas de 40 kilos, y tiene por destino un determinado segmento de la industria, por lo que “no hay mucha exigencia en cuanto a calidad”.
Aclaró que “ya se había hecho una operación el año pasado, y ahora me pidieron repetirla y, si fuera posible, agrandarla”. De todos modos, y aunque prefirió no mencionar números, “no se está hablando de precios espectaculares”, si bien admitió que “hay poca producción este año, y ese puede ser el motivo del interés”.
Reconoció que “si mejorara el tipo de cambio habría otras expectativas y podría mejorar el negocio de exportación”.
En el sector frutícola se admite que el damasco se mueve relativamente bien en el mercado de transporte, pero el volumen es insignificante. La mayor parte tiene destino de industria, fundamentalmente por las variedades disponibles.
Eugenio Gil reconoció que “el mercado del damasco es chico, pero no tenemos que dejar libradas las oportunidades al destino, porque es una fruta exquisita, y a un dólar competitivo se puede exportar y tener todos un precio más o menos lógico”.
Reconoció que “el damasco es un cultivo barato, que sale temprano al mercado, tiene menos riesgo de ser afectado por el granizo, si el año no es muy lluvioso no es necesario curar contra viruela, no hay lepidópteros que lo ataquen ni lo atacan los pulgones”.
A su turno, Antonio Iriarte puntualizó que, en el negocio del secado de fruta, “la participación del damasco es mínima, no es una mercadería que sea el motor de este negocio, la base del secadero es siempre la ciruela, aunque este año se ha notado un poco más de interés de los compradores”.
Un cultivo de trinchera y bastante descuidado
El damasco es una especie que viene en retroceso en Mendoza, debido al abandono y erradicación. Del texto que acompaña al Pronóstico de Cosecha Frutícola 2015 del IDR se desprenden datos elocuentes en ese sentido.
De 1.957,8 hectáreas relevadas como parte del Censo Frutícola Provincial 2010, Mendoza pasó a tener 1.524 hectáreas en 2012 y, al momento de hacer el pronóstico de cosecha 2015, los técnicos del organismo proyectaron una superficie equivalente a 1.149 hectáreas.
Con respecto a la menor producción de frutos, el informe señala que “en todos los cultivos en donde no se interviene en la regulación de la carga frutal con tareas como el raleo y la poda principalmente, resulta en una alternancia de la producción entre una temporada y otra. También inciden la falta de fertilización y agua disponible”. Por otra parte, aclara que “esta baja también está influenciada por la edad productiva de los montes”.
“Hay muy poca superficie, queda muy poco damasco, la mayor parte en trincheras y semi abandonado”.
Zonas productivas Según el IDR, la mayor parte de la producción mendocina de damasco estimada para este año (74%) se concentra en la zona Sur de la provincia, en San Rafael y General Alvear. Ambos departamentos suman algo más de la mitad de la superficie, con el 54%.
En cuanto al parque varietal, las cultivares “tilton y royal suman más del 60% de la superficie total implantada con damasco (royal en 45% y tilton con 16%)”. Son destinadas “principalmente a la elaboración de pulpas, jugos concentrados y en algunos casos al secado”. Completan el panorama “17 variedades, entre las cuales se encuentran bandera española, modesto, royal brillante y damasca”.
En cuanto a la productividad proyectada, en la zona Este los rendimientos promedio estimados se ubican en torno a 3,8 tn/ha, y en la zona Sur en 9,8 tn/ha. A nivel provincial se observa un rendimiento medio de 7,2 tn/ha.