Sierra Leona cumplió ayer su tercer día de confinamiento general para contener la expansión del ébola en este país, donde se descubrieron decenas de muertos en la capital y en sus alrededores.
Sierra Leona cumplió ayer su tercer día de confinamiento general para contener la expansión del ébola en este país, donde se descubrieron decenas de muertos en la capital y en sus alrededores.
El gobierno había decretado 3 días de confinamiento en todo el país para llevar a cabo una gigantesca campaña de información, puerta a puerta, que muchos consideran una "operación publicitaria" mal organizada.
El objetivo de la medida, controvertida y sin precedentes, es sensibilizar a la población y tratar de yugular la epidemia que ha dejado desde principios de año más de 2.600 muertos en África occidental, especialmente en Liberia, Sierra Leona y Guinea.
En Sierra Leona, unos 30.000 voluntarios, en equipos de cuatro integrantes, recorren el país durante los 3 días de campaña para informar sobre la enfermedad a sus 6 millones de habitantes y alertar a los servicios médicos si descubren enfermos o muertos.
Durante la operación, se identificaron "22 nuevos casos" de ébola y se enterraron "entre 60 y 70 cuerpos estos 2 últimos días", lo que permitió evitar nuevas transmisiones, indicó Sarian Kamara, responsable sanitaria.