13 de octubre de 2026 - 12:00

La Policía usa inteligencia artificial para localizar casas a partir de una sola foto del interior: hasta una imagen de un lavarropas puede ser suficiente

Policía de Estados Unidos analiza objetos, arquitectura y detalles de una imagen y los compara con millones de fotografías de propiedades.

Una fotografía tomada dentro de una casa, sin una calle, un cartel o una ventana que revele dónde está, ya puede ser suficiente para producir pistas sobre su ubicación. Una herramienta de inteligencia artificial llamada Raven incorporó una función capaz de buscar coincidencias entre interiores y grandes cantidades de imágenes de propiedades publicadas en Internet.

Raven pertenece a Graylark Technologies y anteriormente era conocida como GeoSpy. Documentos obtenidos por 404 Media muestran que el Departamento de Policía de Los Ángeles y la Oficina del Sheriff de Miami-Dade adquirieron acceso a la plataforma.

La demostración que empezó con un lavarropas

El ejemplo que más llamó la atención no corresponde a un caso policial documentado, sino a una demostración promocional realizada por la propia empresa.

En ella se carga una fotografía en la que prácticamente solo aparece un lavarropas y un secarropas. El usuario selecciona una región para buscar y, segundos más tarde, Raven muestra como primera opción una propiedad de Charlotte, Carolina del Norte.

Al revisar el resultado, periodistas encontraron el mismo inmueble anunciado en Airbnb, aunque las fotografías utilizadas por la plataforma no eran exactamente idénticas a la imagen original.

En otro ejemplo, una foto de un baño condujo a una propiedad en Montecito, California, cuyo texto coincidía con un anuncio publicado en Vrbo.

No funciona como una búsqueda inversa tradicional

La diferencia es importante. Una herramienta de búsqueda inversa intenta localizar la misma fotografía o copias muy parecidas en Internet.

Raven, en cambio, analiza características visuales del espacio y busca otras imágenes que puedan pertenecer al mismo lugar. Un mueble, el diseño de una cocina, determinados artefactos, los revestimientos o la distribución pueden transformarse en señales.

Graylark describe su sistema como una herramienta que entrega resultados clasificados para que luego sean revisados por una persona, no como una prueba automática e infalible de ubicación.

Una capacidad que abre preguntas sobre privacidad

La empresa sostiene que la función puede servir en investigaciones de trata de personas, explotación y otros delitos en los que los investigadores cuentan con imágenes del interior de una propiedad pero desconocen su ubicación.

Al mismo tiempo, la capacidad genera interrogantes porque buena parte de la materia prima potencial existe gracias a millones de fotografías públicas de alquileres temporarios y avisos inmobiliarios.

Airbnb aseguró a 404 Media que dispone de protecciones contra la extracción automatizada de información y que estaba revisando la situación. Zillow también señaló que sus términos prohíben determinadas formas de scraping automatizado.

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