Sierra Leona vivió ayer su segundo día de confinamiento general, tras una difícil primera jornada para los equipos encargados de informar a sus habitantes sobre la epidemia del ébola, que genera una creciente movilización internacional.
Sierra Leona vivió ayer su segundo día de confinamiento general, tras una difícil primera jornada para los equipos encargados de informar a sus habitantes sobre la epidemia del ébola, que genera una creciente movilización internacional.
El gobierno decretó 3 días de confinamiento para realizar una gigantesca campaña de información, puerta a puerta.
El objetivo de la medida, controvertida y sin precedentes, es sensibilizar a la población y tratar de llegar a la yugular de la epidemia que ha dejado desde principios de año 2.630 muertos en África occidental, especialmente en Liberia, Sierra Leona y Guinea.
En Sierra Leona, donde 562 personas han perecido por el virus, unos 30.000 voluntarios, en equipos de cuatro integrantes, recorren el país para informar sobre la enfermedad a sus seis millones de habitantes, durante los tres días de la campaña, y alertar a los servicios médicos si descubren enfermos o muertos.