La economía italiana tiene dificultades para salir de la actual recesión y seguirá siendo vulnerable a tensiones geopolíticas y macroeconómicas mientras no haya aplicado las reformas prometidas, según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicado ayer.
El Fondo estima que el PBI italiano se contraerá este año un 0,1%, y crecerá un 1,1% en 2015. El informe se basa en datos hasta finales de junio de 2014, cuando los expertos del Fondo estuvieron en el país.
El informe incide también en la exposición de Italia a los problemas en Ucrania, Rusia y Oriente Medio, a través de la energía y los vínculos comerciales y bancarios.