5 de diciembre de 2015 - 00:00

Se desploman importaciones brasileñas de productos locales

La devaluación del real y la caída del consumo en ese país profundizaron aún más los problemas de competitividad de Mendoza, que pierde lugar en un mercado que se contrae.

En los primeros 10 meses del año, Brasil importó 25% menos de productos argentinos en comparación con igual período de 2014. Mendoza fue una de las provincias más perjudicadas dentro de ese resultado, con bajas en valor y volumen de hasta 60% en sus principales productos.

Según un informe elaborado por Fundación Mediterránea (Ieral), cayeron las importaciones brasileñas de vinos (7% en volumen y 4% en valor), peras (14% en volumen y 7% en valor), ajos (9% en volumen y 20% en valor), aceitunas (27% en volumen y 9% en valor), aceite de oliva (36% en volumen y 2% en valor) y manzanas (60% en volumen y 5% en valor).

En tanto, las importaciones de Brasil de ciruelas secas aumentaron 6% en volumen pero cayeron 31% en valor y las de durazno lograron un crecimiento del 65% en volumen, pero bajaron 22% en valor. Cabe recordar que el país que preside Dilma Rousseff es el principal mercado de exportación de Mendoza, por lo que los resultados negativos de sus importaciones tienen un gran impacto en la economía local.

Como se puede observar, el mercado brasileño no ofrece hoy ninguna garantía de crecimiento para los exportadoras agroindustriales mendocinas, mucho menos teniendo en cuenta los problemas internos que deben enfrentar los productores locales.

La crisis de los vecinos

Para entender por qué caen tanto las importaciones de Brasil, se debe hacer foco sobre dos indicadores: el valor de su moneda y su crecimiento económico.

Jorge Day, economista del Ieral, explicó que las bajas en volumen se producen como consecuencia del estado recesivo de Brasil. “Según un estudio publicado en The Economist, la economía de ese país caerá un 3% este año y otro 1,2% el año próximo”, señaló.

“Como consecuencia de la recesión está cayendo el consumo en Brasil de casi todos los productos. Por eso, están importando y produciendo menos”, indicó el economista.

También Rodolfo Montero, economista de la Fundación Ideal, advirtió que el estancamiento de Brasil ha repercutido en la caída de sus importaciones totales.

“El Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil esta prácticamente estancado desde hace 4 años. Las políticas fiscales expansivas no han tenido el impacto deseado al tiempo que deterioraron su situación fiscal”, comentó este especialista.

Similar fue la lectura de Daniel González, gerente general de ProMendoza. “Brasil está atravesando un período recesivo muy delicado, impulsado por cuestiones políticas y económicas. Las estadísticas dan cuenta de que está cayendo su consumo interno y también sus importaciones. En ese contexto, los productos mendocinos están perdiendo mucha participación en ese mercado”, señaló.

Por su parte, Mario Bustos Carra, gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, describió el mismo fenómeno y lamentó que “Mendoza no puede hacer nada ante las decisiones de política económica de Brasil” y debe adaptarse al escenario adverso.

La devaluación del real

El otro gran condicionante del mercado internacional brasileño es, sin ninguna duda, la devaluación de su moneda. Jorge Day observó que “la devaluación del real ha forzado la caída de los precios en dólares de los productos que pasan por su frontera, provocando que todos los envíos de Mendoza logren una recaudación menor que en años anteriores”.

Estuvo de acuerdo Daniel González, quien destacó que la devaluación del real no se ha trasladado a precios, como ocurrió en 2014 en Argentina. “Eso significa que los precios en reales siguen siendo los mismos que hace un año, pero el exportador de Mendoza recibe menos dólares por sus productos”, indicó.

Rodolfo Montero también habló de la devaluación del real y apuntó contra la pérdida de competitividad cambiaria de Argentina frente a Brasil. “Desde junio de 2014 a octubre de 2015 el tipo de cambio real bilateral ha caído un 80% con Brasil. Este es el principal problema. Las sucesivas devaluaciones de Brasil complican la competitividad de los productos de Mendoza”, comentó.

“La devaluación de Brasil tiene que ver con un contexto internacional de fortalecimiento del dólar y con cuestiones económicas, pero también hay un componente de crisis política importante”, agregó el economista.

Mendoza, sin posibilidad de acción

La caída del consumo del mercado brasileño y el desplome de los precios de los productos que entran a ese mercado no podrían haber llegado en peor momento para Mendoza, que por los desequilibrios económicos internos tiene muy pocas posibilidades de ser competitiva.

Es fácil deducir que ante un mercado que se contrae, en este caso Brasil, los competidores deben sacar sus mejores “armas” para no perder su lugar en el mercado. El problema para Mendoza es que mientras Brasil paga precios más bajos, los productos locales se hacen cada vez más caros.

Mario Bustos Carra recordó que en los últimos cuatro años Argentina ha aplicado retenciones a las exportaciones y ha atravesado períodos de muy alta inflación en dólar, con un atraso cambiario en aumento.

“Argentina carece de política económica para trabajar en comercio exterior. Se han aplicado cientos de medidas que han perjudicado a las economías regionales y ahora Mendoza no tiene suficientes herramientas para salir a competir en su principal mercado”, señaló Carra.

En este sentido, Jorge Day coincidió con Bustos Carra al decir que  Mendoza tiene doble desventaja, porque su principal mercado de destino no está atravesando un buen momento y la provincia tiene costos en permanente aumento”, comentó.

“Los exportadores locales pueden reducir sus costos a través de una logística más eficiente, pero la política económica a nivel país no acompaña. El atraso cambiario, sumado a la inflación en dólares y la alta presión impositiva, han dejado al sector exportador en una situación completamente desfavorable para salir a competir a cualquier mercado”, lamentó el economista.

Rodolfo Montero reconoció el mismo escenario complicado para Mendoza y agregó un factor económico más a tener en cuenta. “También hemos perdido mucha competitividad con Chile. El tipo de cambio real bilateral ha caído un 34,5% desde junio 2014 a setiembre de 2015 y Chile le vende a Brasil muchos de los productos que le ofrece Mendoza, como es el caso de vinos, ciruelas secas y duraznos en conserva.

En este contexto, los productos chilenos nos están ganando participación de mercado”, aseguró.

Ajo: dudas por colocación de la próxima temporada

La semana pasada se desató en Mendoza un ola de rumores ante el posible pase de las autorizaciones de las licencias automáticas para ajo a la órbita de Brasilia, lo que generaría una demora en los envíos de unos 15 días.

Desde la asociación de exportadores de ajo y cebolla, se mostraron muy preocupados y aseguraron que ya se han puesto en contacto con la embajada de Brasil con el objetivo de analizar la situación.

Guillermo San Martín aseguró que en un principio importadores de Brasil alertaron a los exportadores mendocinos sobre una posible traba similar a la de la pera y la manzana. Agregó, no obstante, que se estuvo trabajando al respecto y, por ahora, no se ha visto nada. “También creemos que con el cambio de gobierno, las relaciones entre Brasil y Argentina tenderán a mejorar”, opinó.

Sobre lo que sí puso una luz de alerta San Martín fue sobre que “en diciembre de 2016 Brasil tiene que empezar a reconocer a China como una economía de mercado. Es probable que haya que revisar las barreras de Brasil y el Mercosur, sobre el tema ajo”.

San Martín destacó que la tasa antidumping que se cobra sobre el producto chino está firmada hasta 2018. Sin embargo, estimó que esto es algo que hay que trabajar para evitar problemas en el futuro.

Por su parte, Raúl Aruani, de la Asociación de Exportadores de Fruta, indicó que “ya no tenemos saldo exportable ni de pera ni de manzana a esta altura del año. Lo que sí nos mantiene preocupados es el protocolo que ya se firmó y se publicó en el Boletín Oficial de Brasilia para mantener el comercio con Brasil, principalmente en lo relacionado a carpocapsa”.

Agregó: “Tenemos menores márgenes de maniobra ante la detección de la plaga. Entonces, con un productor que no ha tenido un buen año, lo que se plantea es si los productores decidirán sumarse o no al Sistema de Mitigación de Riesgo. Creo que tenemos, de cara a la próxima temporada, muchos interrogantes”. / M.S. Gonzalez

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