A menos de 60 días de iniciarse la recolección en la zona Norte de Mendoza y cuando aún no ha terminado la siembra en el Valle de Uco, que concentra alrededor del 60% del área cultivada en la provincia, el sector productor-empacador de zanahorias ya sabe que la nueva temporada comercial va a iniciarse con precios que van a ubicarse sobre el límite de los costos.
Santiago Salassa, secretario de la Cámara de Empacadores de Zanahoria de Mendoza (Caeza), trazó un panorama del nuevo ciclo productivo y descontó que habrá un nuevo sacudón en los costos, porque consideran inminente una devaluación del peso, independientemente de quién gobierne Argentina a partir de diciembre.
-Estamos en medio de la fase productiva de esta temporada 2015-2016. Hacia mediados de diciembre vamos a empezar a cosechar en Lavalle, San Martín y Guaymallén. Es la que primero empieza a sacar producción, y también la que tiene la cosecha más acotada, fundamentalmente por las altas temperaturas y es la que se ha visto menos afectada por el clima que hemos tenido este invierno. Lo contrario ocurrió en la zona del Valle de Uco.
-Llevamos un atraso en la siembra de prácticamente 30 días. Sobre todo por el viento Zonda que tuvimos durante 2 ó 3 semanas, pero también por alguna granizada. En esa zona, que es donde está concentrada la mayor superficie cultivada, la siembra se hace normalmente entre julio y setiembre. Pero creemos que vamos a estar sembrando hasta mediados de octubre, probablemente. Esto, en consecuencia, va a atrasar un poco la cosecha.
-¿Qué superficie terminarán sembrando en esta temporada?
-Según los datos preliminares que tenemos, en la zona baja del Río Mendoza hay algunas hectáreas más que el año pasado, alrededor de 30%. Si esto se traduce en mayor producción, como es de esperar, la zanahoria va a mantener precios porque habrá exceso de oferta.
En el Valle de Uco, como nos queda posiblemente un par de semanas de trabajo, todavía no tenemos claro cuál será finalmente el área sembrada, aunque quizás sea más o menos la misma que la del año pasado. Pero se puede estimar que en el Norte debe haber alrededor de 1.000 hectáreas, y el Valle de Uco podría terminar sembrando unas 1.500. Creemos que van a ser alrededor de 2.500 hectáreas.
-¿A qué valores se refiere cuando habla de precios bajos?
-Estamos casi en el costo. Creo que en diciembre-enero al menos, vamos a seguir teniendo un precio bajo, porque en el Norte de Mendoza se sembró más que el año pasado. No sabemos qué va a pasar después, porque no está definida el área de siembra en el Valle de Uco. Si es un poco menor que en el 2014-2015 va a mejorar el precio. Si no, vamos a seguir como estamos.
Hoy, la zanahoria del Norte del país, que es la que se está comercializando ahora, está en un rango de entre $ 3 y $ 4 el kilo en el mercado de concentración, entre $ 60 y $ 80 la bolsa, y al productor le llega $ 1,20 aproximadamente. En el medio está el costo de lavado, empaque y transporte.
-¿Cree que seguirán subiendo los costos de producción?
-Estamos seguros de que vamos a tener un incremento de costos, porque todos estamos previendo, por ejemplo, una devaluación a fin de año, ya sea que la decisión la tome este gobierno o el que venga, porque tenemos que ponernos a la altura competitiva de los países que han devaluado; unos porque son clientes, estamos caros y otros porque son competidores en los mercados del exterior.
-¿Se está exportando zanahoria?
-Ha sido muy esporádico. Es que, por un lado, todo lo que se produce lo consume el mercado interno. Además, el tipo de empaque que piden otros países no lo estamos haciendo acá porque se consume en distintas formas.
-¿Se afianzó la tendencia de cambio varietal que se insinuaba en las últimas temporadas?
-Sí, sigue creciendo el cultivo de la zanahoria híbrida. Ya está considerándosela zanahoria de primera y ahora está quedando de segunda, la variedad Chantennay, que antes era considerada de primera. Esto implica que hay un impacto adicional sobre los costos de producción, porque las semillas son importadas e inclusive hay problemas para conseguirlas.
-¿Qué expectativas tienen entonces para el ciclo comercial que viene?
-El precio aparentemente va a seguir planchado, porque todavía queda zanahoria de Santa Fe, Santiago del Estero y Córdoba y va a quedar hasta diciembre-enero, cuando empieza a entrar fuerte la del Norte de Mendoza. El de la zanahoria es un negocio muy chato.
No se le ve una rentabilidad aceptable. Alcanza para sostener los costos y a duras penas. Además estamos en paritarias, de las que va a salir una actualización de salarios y está la incertidumbre por el tema cambiario.
Cómo se va abasteciendo el mercado
Los empaques de Mendoza están trabajando ahora con la última zanahoria del ciclo anterior, que está quedando en las provincias del Norte.
La primera zanahoria de Mendoza empieza a salir después de la segunda quincena de noviembre (con la producción temprana de la “zona baja” (Lavalle, San Martín; Guaymallén y algún distrito de Maipú) y hacia fines de diciembre-principios de enero, los chacareros del Norte del río Mendoza ya están entrando a pleno con su producción al mercado.
A esa altura, apenas iniciado el año, va entrando la primera zanahoria del Valle de Uco, donde se siembra en julio-agosto-setiembre. Allí en la “zona alta”, como la identifican en el sector, como la siembra viene demorada, este año se va a cosechar un poco más tarde, y es probable que la producción de Mendoza vaya a superponerse más de lo habitual con el inicio del ciclo comercial 2016 de las provincias del Norte.
En el Valle de Uco, debido a las temperaturas medias más bajas que en el Norte, la cosecha de zanahorias se extiende normalmente hasta junio-julio.
A partir del momento, se trabaja con mercadería de otras zonas del país, como Santiago del Estero, Santa Fe, Mar del Plata y este año se ha sumado Catamarca como zona productora.