En su rápido paso por la provincia, fue invitado a la presentación del programa de difusión del vino como bebida nacional, Santiago Hardie secretario de Desarrollo Territorial de la Nación, dejó no sólo su balance sobre lo hecho en las economías regionales, sino también adelantó la política que se viene.
-¿Cuál es su balance del año?
-Con el ministro de agroindustria Ricardo Buryaile hemos puesto el foco en las economías regionales. A partir de eso se creó el fondo para las agroindustrias -Fondagro- que es el fondo de las economías regionales al que se destinaron $ 7.100 millones. Esta línea es para productores que no pueden asistir al banco, que tienen necesidades de incorporación de tecnología o de incorporación de capital de trabajo. El Fondagro los puede asistir en todas esas realidades. Además se destinaron más de $ 1.800 millones para cuestiones sanitarias.
-Todos sabemos que las economías regionales sufren por plagas. Así como lamentablemente tenemos el problema de la polilla de la vid, en otros casos es la mosca de los frutos, especialmente para la pera y manzana del Valle de Uco. Estamos dedicando mucho esfuerzo al tema sanitario porque, además de que el productor produce menos, altera la calidad de su producción lo cual le cierra el mercado y, por lo tanto, se terminan sus posibilidades comerciales. Hoy las cuestiones sanitarias juegan una especie de barrera en los mercados comerciales. Entonces es muy importante mejorar los estándares sanitarios, por lo que estamos trabajando fuerte en esos aspectos.
-La escasa competitividad tecnológica del campo mendocino ¿cómo la están solucionando?
-La incorporación de la tecnología para el productor es la clave. Los productores chicos no van a tener más cantidad de tierra para producir en tanto en la que tienen, deben producir con los mismos costos pero con mayor eficiencia. Para eso tienen que incorporar alguna tecnología. Nosotros en Mendoza estamos trabajando en un programa de reconversión varietal e incorporación de tecnología con algunos fondos que quedaron de los excesos vínicos que no se ejecutaron junto con la provincia de Mendoza y los centros de desarrollo vitícola. El programa que estamos generando tiene mucha aceptación, con un fondo rotatorio para productores de hasta 10 hectáreas. Se les da por un período de 5 años y tasa cero hasta las dos primeras hectáreas para que puedan incorporar malla antigranizo y riego por goteo. Además, en algunos casos, una reconversión varietal por si hace falta sobre todo con apoyo técnico. La clave es apostar por variedades que más les convenga y les sirva, pensando en un desarrollo sostenible de la actividad. Hace poco el presidente Macri estuvo en Fecovita con Eduardo Sancho en la entrega de tractores que se compraron para pequeños productores a través de créditos muy pensados por los ciclos productivos, con una tasa bonificada a través del BICE.
-Se viene hablando desde hace un tiempo sobre la posibilidad de hacer un acuerdo específico para la vitivinicultura. ¿Puede abrir una puerta en ese sentido?
-Sí, nosotros estamos trabajando hace mucho tiempo con la Coviar, con Bodegas de Argentina, con todo el sector privado y con el sector público. Hace un mes todos ellos estuvieron reunidos con el presidente Macri y con el ministro Buryaile. Nosotros participamos en esa reunión con mesas sectoriales. Se plantearon muchas de las situaciones del sector. Quedamos en seguir trabajando junto con el Ministerio de Producción en las necesidades del sector entendiendo que éste es un país que tiene muchas necesidades y que hay que ir trabajando en cada uno de los sectores en las cuestiones macro. Éste es un Estado que tiene que ser inteligente y que acompañe al productor, que sea menos burocrático y eso incluye desde el Senasa hasta la ventanilla única de comercio exterior que ya el sector la está utilizando y baja muchísimo la cantidad de trámites. Por lo tanto hace más eficiente y más baratas las cuestiones de exportación. Tenemos que modernizar el Estado para que acompañe a la producción y que no esté permanentemente pisando la cabeza o entorpeciendo la gestión de los productores.
-¿Cómo están trabajando la asociatividad de las firmas?
-Nosotros estamos articulándonos y desde la Secretaría de Agricultura Familiar he puesto mucho enfoque para que el pequeño productor pueda asociarse y así incorporar tecnología que es a lo que un productor le cuesta llegar porque no tiene escala. Entonces tenemos que trabajar en procesos asociativos que permita a esos productores incorporar esa tecnología, mejorar sus canales de comercialización quizás generando una marca propia como en el caso de Fecovita, que lo hace muy bien. A través de ese cooperativismo, generar acceso al crédito, compras conjuntas.
La clave del asociativismo es la buena gobernanza. Hay que trabajar para que cooperativas y asociaciones realmente trabajen y respondan a los intereses de los productores y a sus asociados. Hay que trabajar en esos procesos mejorando la institucionalidad de esas cooperativas.
Perfil - Santiago Hardie (45)
Es casado y tiene tres hijos.
Es abogado, viene del sector privado donde se ha desempeñado como gerente general de la Fundación Pensgustavo Rogé / los andesar.
En la actualidad es secretario de Desarrollo Territorial de la Nación.