La toxoplasmosis es una infección que puede afectar tanto a los animales como a las personas.
La toxoplasmosis es una infección que puede afectar tanto a los animales como a las personas.
El parásito que produce la toxoplasmosis se aloja en los felinos, provocando que en su intestino se desarrolle la fase sexuada del ciclo reproductivo. El gato infectado libera gran cantidad de ooquistes por la materia fecal que pueden ser ingeridos por distintos animales.
“Siendo el gato el principal portador de este parásito, el resto de los animales actúan como huéspedes intermediarios que se infectan luego de ingerir tierra, agua o vegetales contaminados con ooquistes. De esta manera, los parásitos quedan localizados en el tejido nervioso y muscular”, explica la la Dra. Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC.
La Dra. El Haj detalla que los posibles modos de contagio se deben a:
Además, explica que durante el embarazo la madre puede transmitir toxoplasmosis al feto, lo que se conoce como toxoplasmosis congénita. Este tipo de infección produce en el recién nacido dos manifestaciones:
Esta infección puede manifestarse al momento del nacimiento o presentar síntomas tiempo después. Lo más frecuentes son alteraciones en la visión (corioretinitis) y alteraciones cerebrales (hidrocefalia, calcificaciones).
Para saber si una embarazada tiene toxoplasmosis, la Dra. Valeria El Haj explica que: “Se solicita un laboratorio de anticuerpos para toxoplasmosis en todas las mujeres embarazadas, desde el primer diagnóstico de embarazo, ya que la mayoría de las infecciones por toxoplasmosis son asintomáticas”, y agrega: “Si la persona gestante antes de este embarazo ya había tenido toxoplasmosis, no es necesario que se realice el estudio porque ya está protegida”.
En el caso de que ese estudio dé negativo, se deberá repetir la prueba en el segundo y en el tercer trimestre del embarazo. Si el resultado sigue siendo negativo implica que la persona gestante no ha tenido nunca toxoplasmosis y tiene riesgo de adquirirla, por lo que hay extremar los cuidados.
En el caso de que la IgG toxoplasmosis en el análisis dé positiva, implica que la paciente tomó contacto con el toxoplasma. Allí hay que evaluar si la tuvo en otro momento o si está cursando durante este embarazo una toxoplasmosis aguda. Para esto se solicita otro laboratorio: IgM toxoplasmosis, un test de avidez de IgG o muestras pareadas de IgG, para determinar cuándo fue la infección.
“La mejor manera de prevenir este tipo de infecciones es la prevención evitando la exposición. Es fundamental higienizarse las manos, cocinar y lavar adecuadamente los alimentos”, concluye la profesional.