El primer ministro ruso, Dmitri Medvedev, llegó ayer a Cuba donde se reunirá con el presidente Raúl Castro para hablar de comercio y energía y firmar algunos acuerdos, en un nuevo paso en el renovado acercamiento entre dos antiguos aliados de la Guerra Fría.
Medvedev aterrizó en La Habana procedente de Brasil poco antes de las 17 hora local para iniciar una apretada agenda de tres días en la isla, que incluye un encuentro con Raúl Castro y la firma de varios convenios en el Palacio de la Revolución.
El primer ministro ruso, que fue recibido en el aeropuerto por el vicepresidente cubano José Ramón Machado y el ministro de Exteriores Bruno Rodríguez, abandonó la terminal en una limusina sin formular declaraciones a la prensa.
Durante su visita, Medvedev depositará hoy flores en el Mausoleo al Soldado Internacionalista Soviético, en el Oeste de La Habana, y visitará el stand ruso en la Feria Internacional del Libro, en un fuerte colonial a orillas del mar.
El mausoleo guarda los restos de 67 soldados soviéticos muertos en Cuba que formaban parte de una brigada que permaneció en la isla durante varios años, tras la crisis de los misiles de 1962.
Medvedev hablará con las autoridades cubanas sobre diversificación de comercio, así como de proyectos de energía y farmacéuticos.