Beirut. El Ejército sirio entró ayer por primera vez desde hace casi dos años en la provincia de Raqa (norte), bastión del Estado Islámico (EI), con ayuda de Rusia, mientras que Estados Unidos apoyaba a las fuerzas iraquíes en su intento de apoderarse de Faluya.
La organización yihadista hace frente a tres ofensivas simultáneas en Siria: dos operativos en Raqa y otro en la provincia vecina de Alepo, en donde las fuerzas kurdas avanzan hacia la ciudad de Minbej, en manos del grupo extremista.
También ha perdido terreno en Irak, en donde las tropas gubernamentales siguen avanzando en la región de Faluya, después de arrebatar al EI la localidad de Saqlawiya, según fuentes militares.
Estas ofensivas muestran la determinación de los rusos y de los estadounidenses, aliados a diferentes actores del conflicto sirio, de concentrar sus esfuerzos en la lucha contra el EI, responsable de crímenes en Siria e Irak, y de atentados mortíferos en varios lugares del mundo.
En la provincia septentrional de Raqa, en su ofensiva lanzada el jueves para recuperar la ciudad de Tabqa, las tropas del régimen sirio “están apoyadas por bombardeos de aviones rusos y por milicias sirias entrenadas por Moscú”, dijo Rami Abdel Rahman, director del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).
El principal objetivo del ejército es reconquistar la localidad de Tabqa, en el Éufrates, cerca de donde se encuentra una cárcel controlada por el EI y un aeropuerto militar.
El ejército y sus aliados entraron en la provincia de Raqa desde el sudoeste. Ayer se encontraban a menos de 40 km de Tabqa, capturada por el EI en 2014. El grupo ejecutó entonces a 160 soldados tras la toma del aeropuerto militar de esa localidad.
Al menos 26 yihadistas y 9 combatientes pro régimen murieron desde el comienzo de la ofensiva el jueves.
Hace diez días, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una coalición arabo-kurda apoyada por Estados Unidos, ya lanzaron una ofensiva en la provincia de Raqa y también avanzan hacia Tabqa pero desde el norte.
“Parece que hubiera una coordinación no declarada entre Washington y Moscú”, afirmó Abdel Rahman.
Casi toda la provincia de Raqa está en manos del EI, salvo las ciudades de Tall Abyad y de Ain Isa, de donde la organización yihadista fue expulsada por las Fuerzas Democráticas Sirias.
En la provincia vecina de Alepo, las FDS intentan tomar la ciudad de Minbej, principal vía de suministro entre Raqa, capital de facto de los yihadistas, y Turquía. Por el momento han conseguido adueñarse de 34 aldeas en la región. En la ciudad de Alepo, nuevos ataques aéreos sobre barrios rebeldes dejaron 9 muertos, según el OSDH, al día siguiente de bombardeos intensos que mataron a decenas de personas.
Ataque desde portaaviones en el mar Mediterráneo
Las fuerzas armadas de Estados Unidos atacaron esta semana por primera vez al grupo islamista radical Estado Islámico (EI) desde un portaaviones en el Mediterráneo, la primera ofensiva de este tipo desde el comienzo de la guerra de Irak en 2003. Los aviones despegaron desde el portaaviones Harry S. Truman el 2 y 3 de junio después de que la nave pasara por el canal de Suez, informó ayer el Mando Europeo de los Estados Unidos (Eucom).
Hasta el 2 de junio y durante 13 años, todos los ataques estadounidenses lanzados en Irak y Siria se produjeron desde portaaviones en el Golfo Pérsico o desde el océano Índico, utilizando el mar Mediterráneo como una mera zona de tránsito hacia el canal de Suez. “Esto es un ejemplo de la movilidad, flexibilidad y adaptabilidad de nuestro cuerpo de Marines”, resaltó en una nota de prensa el vicealmirante Foggo James III.