19 de diciembre de 2015 - 00:00

Roberto Luka: “El productor debe tener una adecuada rentabilidad”

El Presidente de Sophenia estima que con las medidas que se están anunciando desde el gobierno nacional se dinamizará el sector exportador. Cree que el malbec en el mundo debe pasar de varietal exótico a cepa aceptada.

Roberto Luka tiene un amplio recorrido en la industria del vino. Desde su bodega, Sophenia, asegura que es probable que la vitivinicultura retome la senda del crecimiento, al tiempo que destaca el conocimiento que ha adquirido el consumidor argentino.

-¿Cómo se compite en el mundo del vino desde una bodega chica?

-La manera de hacerlo es con una calidad superior a la de los competidores. En Sophenia todos los vinos son estate grown produced and bottled. Es decir son producidos con nuestras propias uvas de nuestra finca en Gualtallary y elaborados y embotellados en nuestra propia bodega en la finca. Ello nos permite generar la calidad desde nuestra viña y mostrar hacia afuera la pureza de nuestro terroir Los grandes grupos bodegueros, por su volumen, deben necesariamente comprar uvas y vinos a granel.

-¿Cómo analiza la crisis del negocio del vino en la actualidad?

-La crisis es producto de una política económica que fue contraria a la producción de cualquier producto agroindustrial genuino exportable. La inflación de costos sufrida sin poder trasladar en su real magnitud al precio, implicó decisiones que ocasionaron la disminución del precio real de la uva a niveles insostenibles para la continuidad de una oferta de uvas de calidad.

-¿Cómo cree que se puede volver a la senda del crecimiento?

-Creo que se puede volver a la senda del crecimiento con las próximas medidas que se están anunciando: liberación del tipo de cambio, eliminación de retenciones y, aunque esto todavía no se anuncia, se necesita una disminución marcada de la inflación. El sector es sumamente dinámico y la respuesta será inmediata.

-¿Qué análisis hace del mercado interno?

-Puedo referirme al segmento de vinos de gama media y alta. En general se ha tenido una muy buena evolución, pienso que se despertará una nueva ola de crecimiento basada en el optimismo general que ocasiona un nuevo período presidencial. Sophenia ha venido creciendo a tasas de dos dígitos los últimos 4 años y pensamos seguir en este camino, sobre la base ya no solo de aportar la calidad que nos caracteriza ante los consumidores que nos conocen, sino también por las acciones de comunicación que planeamos llevar a cabo durante 2016.

-¿Hay posibilidades en el canal de botella abierta?

-Para Sophenia este canal (on trade) es el principal canal de ventas, tanto en Argentina como en el mundo. Tenemos una cierta ventaja ya que los somelliers prueban nuestros vinos y generalmente resuelven la incorporación inmediata porque les complementa muy bien su carta, ya sea porque tienen un fiel exponente de Gualtallary, Tupungato, o por ser una bodega que ofrece vinos de calidad superior, y en general porque entendemos este canal y procuramos acercarle siempre una propuesta comercial atractiva.

-¿Cómo ve al consumidor argentino?

-Me pone muy contento la evolución que ha tenido el consumidor argentino durante las últimos 15 o 20 años. Es un consumidor que explora, que quiere la diversidad en los vinos que elige, hoy un cabernet mañana un malbec. Desde Salta a la Patagonia y distintos niveles de altitud. La mayoría de los consumidores entiende al vino no ya como una bebida sino como un signo de su propia cultura gastronómica. Me gusta que cada año el consumidor exige más y esta actitud eleve al umbral de la calidad de nuestros vinos argentinos.

-¿Qué valor le asigna a la variedad malbec?

-Para mí el malbec no ha llegado a lograr todavía la participación de mercado mundial al que podemos aspirar. Hay mucho por hacer con malbec y la posibilidad de crecimiento es aún grande. La etapa que viene es pasar de una variedad considerada en el mundo como relativamente exótica, a que sea aceptada y difundida en el mundo, junto con el cabernet sauvignon, el merlot y el pinot noir.

Además, ayuda que el malbec es sumamente maleable, permite elaborar vinos de gama de entrada, para consumidores jóvenes, así como grandes vinos para los más sofisticados; además funciona muy bien como blend con otras tintas.

-¿Cómo se maneja Sophenia en el mercado externo?

-Sophenia vende ya sus vinos en 22 países. En general, el trade conoce a Sophenia como un exponente de la buena calidad de los vinos argentinos. A largo de doce años logramos formar cooperaciones con importadores de reputación en los países de destino. Ellos importan vinos de alta gama de todos los países productores y colocan nuestros vinos mayoritariamente en el on trade y vinotecas independientes. Siendo una bodega mediana-pequeña, no podemos invertir en campañas de comunicación de peso.

En cambio la calidad de los vinos permitió que los líderes de opinión reconocieran nuestros productos. Logramos así en los últimos 10 años más de 60 puntajes de 90 plus, trophies e international trophies, highly recomended y best buys. Para cualquier bodega es muy difícil lograr que los compradores de restaurantes y vinotecas prueben sus vinos, ya que tienen ofertas permanentes de muchos vinos de todo el mundo. Las distinciones obtenidas ayudan mucho a que los prueben y cuando los conocen, si hay lugar en su carta, los incorporan.

-¿Qué rumbo tiene que tomar la vitivinicultura argentina?

-La vitivinicultura argentina tiene que priorizar el valor agregado, que genera trabajo y actividad económica. Para ello debe apuntar al permanente mejoramiento de calidad. Hoy tenemos los recursos intactos: se plantaron los viñedos en zonas adecuadas, se mejoraron mucho los existentes y nuestros enólogos están capacitados como cualquiera del mundo.

Un capítulo especial es el productor de uvas, que es la llave del mejoramiento de la calidad. Las bodegas deben comprender que el productor debe tener una adecuada rentabilidad que le permita sostener un manejo agrícola con costos crecientes. Es la única manera de poder crecer; debemos basar nuestra oferta al mundo en calidad superior, no podemos hacerlo en base a precio porque lo permita un tipo de cambio favorable.

Debemos crecer en un esquema sustentable sabiendo que habrá momentos de tipo de cambio favorable y otros, como en los últimos años, muy desfavorables. Las viñas se plantan en un horizonte de 50 años y los mercados internacionales se construyen en décadas.

-Para 2016, ¿tienen planeadas inversiones?

-Hemos terminado un año de inversiones en maquinarias y edificios de bodega. Las inversiones del 2016 serán más bien de índole comercial para afianzar el crecimiento obtenido y continuar con el ritmo de crecimiento.

Perfil

Roberto Luka nació en la ciudad de Buenos Aires. Es egresado del Colegio Carlos Pellegrini y formado en Ciencias Económicas en la UBA. Cuenta con especializaciones de marketing en alimentos y vino realizadas en Estados Unidos y Europa. Trabajó en el grupo Whertein, en donde hizo carrera. En los años 90 ingresó al ámbito vitivinícola y como director general de Flichman.  Fue presidente de la Asociación Vitivinícola Argentina y posteriormente de Wines of Argentina. Luego desarrolló su propia bodega, Sophenia.

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