El próximo presidente de Estados Unidos deberá lidiar con un amplio número de cuestiones de política exterior, algunas de las cuales pueden llevar al país a nuevos conflictos. A continuación, la lista de temas por orden alfabético:
El próximo presidente de Estados Unidos deberá lidiar con un amplio número de cuestiones de política exterior, algunas de las cuales pueden llevar al país a nuevos conflictos. A continuación, la lista de temas por orden alfabético:
Afganistán
: el próximo comandante en jefe de Estados Unidos deberá gestionar la retirada de las últimas tropas de combate que invadieron Afganistán en 2001 bajo el mandato del entonces presidente George W. Bush. Pero, 11 años después, la insurgencia talibán sigue viva y actuando en diversas zonas del país. La cuestión es “cómo dejar cierta estabilidad duradera”, asegura Martin Indyk, vicepresidente y director del programa de política exterior del Instituto Brookings.
China
: la relación entre Estados Unidos y China será clave en el panorama internacional, cuando Pekín sigue exhibiendo su fuerza en Asia.
En los últimos meses han crecido las tensiones de China con sus vecinos por el reclamo de varias islas en el mar de China Oriental, entre ellos Japón, que tiene un tratado de defensa bilateral con Estados Unidos.
“Primero, China es ahora más capaz de reafirmar sus reivindicaciones históricas”, explica James Lindsay, vicepresidente del Consejo de Relaciones Exteriores. “Segundo, hay algo por lo que luchar. Hay mucho dinero en juego, particularmente en las concesiones de gas y petróleo.”
Las promesas de Washington de defender a sus aliados implican “un mínimo de credibilidad del compromiso estadounidense”, precisa Lindsay, para quien estos países controlan si la Casa Blanca cumple su palabra.
Crisis de la Eurozona
: Estados Unidos no puede hacer mucho para influir en las soluciones a la crisis de la Zona Euro, ya que no puede ofrecer ninguna ayuda económica. “Tenemos que aconsejar discretamente. Nuestra capacidad para influir es más limitada. Pero el impacto puede ser bastante abrumador”, cuenta Indyk. Es vital mantener buenas relaciones con “los que toman decisiones en París y Berlín”, agrega.
Irán
: la amenaza de un Irán dotado de un arma atómica será uno de los primeros “retos de 2013”, explica Indyk. Pese a las sanciones, Teherán no ha dado ninguna señal de haber detenido su enriquecimiento de uranio. “Estamos en un momento en el que tanto los iraníes pueden detener su programa nuclear como Estados Unidos tomar la decisión de fijar una línea roja”, asegura Lindsay.
Si Obama logra la reelección, “hará todo lo que pueda para evitar (una intervención militar), pero no sabe si lo conseguirá”, explica Vaisse, quien destaca que hasta ahora el presidente ha optado por la vía diplomática para llegar a una solución.
Rusia
: la relación con Moscú deberá recuperarse debido a que Rusia es un estrecho aliado del régimen de Bashar al Assad, cuyo país, Siria, está hundido en una guerra civil desde marzo de 2011.
“La recomposición (de las relaciones) no se ha desvanecido completamente, pero la situación no es buena, por lo que tendremos que intentar relanzar” los contactos, asegura Vaisse.
Siria y Oriente Medio
: “En Medio Oriente está el reto de encontrar un equilibrio en una situación muy inestable y enardecida, donde los pilares de nuestra estrategia previa han desaparecido”, cuenta Indyk.
El gobierno demócrata ha rechazado hasta ahora armar a la oposición siria, cuando se inicia el vigésimo mes de conflicto.
La administración que salga de las presidenciales de noviembre deberá comprometerse con las nuevas democracias que han nacido en Medio Oriente.