22 de mayo de 2018 - 00:00

Recuperó la convicción de otros tiempos - Por Sergio Faria

El Lobo sueña y acaricia el ansiado ascenso al Nacional B, ese que alcanzó hace un par de años, que luego resignó y que desde hace dos temporadas quiere recuperar. Ese lugarcito de privilegio con el que hicieron revivir aquellos grandes clásicos del Parque frente a los “Azules”; aunque eso sea harina de otro costal.

Son etapas decisivas que le ha costado atravesar a  Gimnasia y Esgrima y que se han  visto frustradas por diversas situaciones, pero principalmente le ha faltado de actitud o convicción en esos momentos clave. Algo que en esta serie final parece haber superado, más allá de no jugar del todo bien y  donde lo único que importa es el resultado, el cual por cierto ha sido sólido.

El equipo del “Lechuga” Alaniz y Martín Abaurre mostró más carácter en Ramallo que buen fútbol, principalmente en la línea de fondo donde suele dar ventajas y desconcentraciones en circunstancias claves. Al Lobo le sobran jugadores de jerarquía, pero le cuesta exponerlo en conjunto, sólo lo hace en cuenta gotas y es en esos momentos en la que expone superioridad sobre sus rivales.

Todo está a pedir del “Lobo”. En Madryn cayó por goleada y en el Victor Legrottaglie dio vuelta el resultado y siguió su camino a la final. Por supuesto que aquí hubo una valiosa decisión de los entrenadores: el ingreso de Tomas Marchiori por Ezequiel Viola en el arco. Marchiori, sin lugar a dudas, ha sido fundamental en estos partidos y lleva cuatro juegos sin que le conviertan goles.  “Fue un riesgo que tomamos y había que jugársela. Nos salió bien y hoy es importante, como los son todos”, comentó antes del partido Alaniz.

Por su parte,el Nº1 de Gimnasia confió: “Es un orgullo que hayan confiado los entrenadores en estas instancias que no son fáciles. Estoy muy contento. Igual considero que acá somos todos importante y entiendo que también tengo una gran defensa que me permite que no me hagan goles.

Creo que todos soñamos con el ascenso y vamos camino a ello. Hay que tranquilizarse y definir en casa frente a nuestra gente”, subrayó el juvenil,  sin recoger el guante de tantos elogios y destacando lo hecho por el equipo en estos partidos.

Defensores de Ramallo, un equipo que trata muy bien la pelota y con las mismas pretensiones que el “Lobo”, no podrá contar para el juego definitorio en el Parque General San Martín con su goleador Federico Castro y el experimentado Silvio Iuvalé, quienes llegaron a las cinco amarillas. Sin embargo, volverá a la titularidad Juan Capurro.

Gimnasia depende sólo de sí mismo para festejar a lo grande en el Víctor Legrottaglie. Solo tiene que proponérselo.

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