La ONU afirmó ayer que “aprendió de sus bajas” al recordar a las víctimas del atentado contra su misión en Bagdad en 2003, aunque advirtió del riesgo de nuevos ataques “más sofisticados”, en una jornada con ceremonias en Nueva York y Brasil.
La ONU afirmó ayer que “aprendió de sus bajas” al recordar a las víctimas del atentado contra su misión en Bagdad en 2003, aunque advirtió del riesgo de nuevos ataques “más sofisticados”, en una jornada con ceremonias en Nueva York y Brasil.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, encabezó en la sede neoyorquina de la organización un servicio en homenaje a los 22 muertos, 200 heridos y sobrevivientes del “peor ataque terrorista jamás sufrido por Naciones Unidas”, como indicó.
Diez años atrás, el 19 de agosto de 2003, un terrorista suicida detonó un camión cargado de explosivos cerca del Hotel Canal, en la capital iraquí, que albergaba las oficinas de la ONU, matando a su enviado especial, el brasileño Sergio Vieira de Mello, y a otras 21 personas. “Aprendimos de nuestras bajas. Estamos cambiando el modo en el que operamos alrededor del mundo”, aseguró Ban.