Miles de campesinos mantenían bloqueadas ayer más de 30 carreteras en Colombia en su cuarto día de protestas, mientras que el Parlamento intenta favorecer un diálogo con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos.
Miles de campesinos mantenían bloqueadas ayer más de 30 carreteras en Colombia en su cuarto día de protestas, mientras que el Parlamento intenta favorecer un diálogo con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos.
Cerca de 200.000 campesinos en todo el país, según sus líderes, han instalado improvisados campamentos a orillas de las carreteras y en muchos casos impiden el paso de vehículos, especialmente los de carga pesada.
A la vez, unos 40.000 camioneros que reclaman una reducción en los precios de los combustibles se han sumado a las manifestaciones.
En la vía que une Bogotá con Tunja, capital del vecino departamento de Boyacá, más de 1.000 campesinos iniciaron una marcha sobre la carretera para llamar la atención del gobierno "pacíficamente".
"Después de tres días de enfrentamiento con la Policía, estamos hoy en una marcha pacífica. Estamos en acercamientos con el gobierno para instalar la mesa negociadora y queremos demostrar nuestra buena voluntad", dijo a la AFP Héctor Centeno, a la cabeza de la manifestación que reúne a cientos de productores de papa, leche y hortalizas.
A su vez, en la vía que une a Bogotá con el departamento de Meta (este) miles de campesinos acampaban en improvisadas tiendas a ambos lados de la carretera en medio de "un pacto de no agresión" con la Policía, para demostrar también su voluntad de diálogo, constató un fotógrafo.
Las protestas campesinas han sido particularmente intensas en Boyacá, un rico departamento agropecuario cerca de Bogotá, donde las principales carreteras han sido cortadas y los manifestantes se han enfrentado con grupos de la policía antimotines.
La Cruz Roja, que reportó doce ataques a la misión médica en los primeros tres días de manifestaciones, incluso dijo que se impide el paso de ambulancias y que ha comenzado escasear el oxígeno en la región.
También una veintena de periodistas han sido atacados por policías y por manifestantes, según la organización internacional Reporteros sin Fronteras.
Desde el inicio de las protestas, unos 15.000 agentes policiales han sido desplegados en el país para controlar las decenas de manifestaciones. Hasta el miércoles, 82 policías y un número indeterminado de manifestantes habían resultado lesionados en las protestas y 98 personas habían sido detenidas por promover la violencia.
Los campesinos exigen al gobierno instalar una mesa nacional de interlocución para establecer precios mínimos de sustentación a sus productos y una rebaja para los precios de los fertilizantes y las semillas.
También piden mayor acceso a la propiedad de la tierras y mejores servicios públicos en las zonas rurales.
El gobierno de Santos anunció que dialogará con los campesinos de Boyacá en cuanto cese la obstrucción de vías, pero esa oferta fue rechazada por los organizadores de la protesta, que rehúsan negociaciones regionales o sectoriales.